Proclade | Adviento 2024
Otra vez el ángel que esta vez le recuerda a Zacarías la gravedad de no creer en lo que Dios hace en nuestras vidas.
Proclade | Adviento 2024
Otra vez el ángel que esta vez le recuerda a Zacarías la gravedad de no creer en lo que Dios hace en nuestras vidas.
Proclade | Adviento 2024
Casi rozando la Navidad aparece el encuentro de José con un ángel. Otra vez el ángel que no es un ser fantástico, sino un mensajero de los sueños de Dios para con los seres humanos.
Proclade | Adviento 2024
Otro fragmento esperanzado de la Palabra de Dios, esta vez del salmista que también se atreve a soñar.
Proclade | Adviento 2024
Ya estamos cerca, casi lo podemos tocar como nos dice el libro de los Números.
Proclade | Adviento 2024
El bautizo es el nuevo nacimiento para los cristianos. En este momento en el que nos preparamos para el nacimiento de Jesús, nos recuerda que la vida está entretejida de muchas realidades
Proclade | Adviento 2024
El libro del Eclesiástico nos abre a esa realidad que nos adviene en muchos momentos, pero también
en este tiempo previo a la Navidad:
Están de moda los “influencers”. Muchos jóvenes quieren crear tendencia, y ganarse la vida mostrando en las redes su forma de vivir. Lo peor es que muchos (miles) les siguen, imitan y quieren ser como ellos. Y ellos ganan dinero gracias a los seguidores.
Lo dice el mismo Jesús. Ahí queda eso. A nosotros, a los que nos cuesta tanto aceptar lo que nos dicen, que pensamos que no nacimos ayer, y que ya sabemos lo
que hay que hacer. Jesús no hacía más que transmitir lo que había visto hacer al Padre, lo que el Padre le pedía.
No es fácil, a veces, andar. Si te mueves, se te ve y llamas la atención. El paralítico de hoy vivía feliz, prostrado al lado de la piscina. Viene Jesús, lo sana, y le interrogan las altas autoridades eclesiásticas. Casi nada. Menudo susto.
En el camino de la Cuaresma, nos encontramos con san José. Como en Navidad, discretamente, pero con una presencia decisiva: ser el defensor del niño Jesús. Al
lado de María, intentando siempre cumplir la voluntad de Dios cada día.
Dos formas de entender la vida. Desde luego, en principio sabemos la que está bien y la que está peor. No hay que creerse que eres alguien, porque más dura será la caída, cuando falles. Y a mí me parece que éste puede ser el pecado de la gente de Misa.