Nada es indiferente en el relato evangélico de hoy, y se puede observar, de alguna forma, una teofanía. En la escena están los árboles, los animales, los seres humanos. Todos sirven al Señor.
Nada es indiferente en el relato evangélico de hoy, y se puede observar, de alguna forma, una teofanía. En la escena están los árboles, los animales, los seres humanos. Todos sirven al Señor.
Son los últimos días de Cuaresma, y las lecturas nos ofrecen la contemplación de los últimos días de Jesús. Al hacer una síntesis de la enseñanza evangélica, cuando queremos poner un rostro al Señor…
Una de las experiencias más paradójicas para quienes se profesan amigos del Señor, es sentir a la vez que la certeza del amor de Dios, la prueba del sufrimiento, del despojo, y hasta la muerte violenta.
Las tres citas se refieren a Abraham como principio de las generaciones del pueblo de la Alianza. La evocación que hace Jesús del padre en la fe manifiesta la fidelidad de Dios, y el cumplimiento de la palabra dada.
Ante las dificultades, caben diversas reacciones: desde el enojo, al pesimismo; desde el hundimiento a la lucha; desde el derrotismo a la esperanza. Una reacción concorde con la fe es la oración, la relación trascendente con Dios, ante quien se expone la dificultad.
El que cree, aunque parezca que todo se le pone en contra, apuesta por Dios. El que cree, en tiempo de intemperie, no hace chantaje con la confesión de su fe, y se atreve a fiarse de Dios.
Hoy es un día de rendir la mente, de sobrecogerse y adorar, porque acontece el plan que Dios tenía previsto desde antiguo: redimir a la humanidad haciéndose Él mismo hombre.
El agua evoca el bautismo. Esta mediación sacramental, por humilde que sea, concede el don de la filiación divina y limpia los pecados. Se podría considerar cómo la providencia de Dios se vale de lo pequeño, de lo humilde, como una sierva extranjera, o del agua de un pequeño río. Pero en el contexto cuaresmal, las lecturas señalan la noche de Pascua.
Hay textos bíblicos que se comprenden mejor si se leen en un entorno más amplio. Aunque pueden tener un sentido literal, se abren a un significado espiritual más hondo. El pasaje del Evangelio en que se describe el encuentro de Jesús con la samaritana, es uno de los ejemplos más emblemáticos
¡Qué distinto es el Dios revelado de la proyección que podemos hacer de Él basándonos en nuestra imaginación! Nunca comprenderemos hasta qué punto ama Dios a su criatura. Hasta ha sido capaz de morir por ella.
Hay historias que no se comprenden hasta que se ve, al final, el desenlace. Desde la cumbre del camino espiritual, lo que se creía desgracia, pasado el tiempo, se descubre como hecho providente.