La Cuaresma se identifica mentalmente con el tiempo ascético, tiempo de ayuno y abstinencia. En los Monasterios, estas privaciones se guardan especialmente los miércoles y los viernes, además de que toda la Cuaresma se vive en régimen de austeridad.
La Cuaresma se identifica mentalmente con el tiempo ascético, tiempo de ayuno y abstinencia. En los Monasterios, estas privaciones se guardan especialmente los miércoles y los viernes, además de que toda la Cuaresma se vive en régimen de austeridad.
Este tiempo es propicio para atender a tres llamadas de la Palabra: ayunar, compartir los bienes y orar, que responden al mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con todas las fuerzas. Y ante las tentaciones del afán de poder, de los deseos de tener y de placer, se nos recomiendan los antídotos de orar, dar limosna, y ayunar.
La Iglesia, como rito de apertura del Tiempo Cuaresmal, invita a los fieles a la ceremonia de la imposición de la ceniza, a la vez que los llama a la conversión y al encuentro consigo mismos con el símbolo existencial que evocan las palabras: “Recuerda de que eres polvo”. Aunque también hay otra fórmula, quizá más pedagógica y positiva: “Convertíos y creed en el Evangelio”.
He invitado a los ángeles músicos para que den un concierto en Nochebuena, y sin dudarlo, se han ido a recoger los instrumentos. He visto que traían tambores, címbalos, sistros, arpas, liras, cítaras, flautas, oboes, trompetas, salterios…
Es tiempo de ofrendas, de aguinaldos, de compartir los dones, de acordarse de quienes tienen menos, de regalarse a los amigos con gestos de amor sincero, con buenas nuevas y presencias solidarias.
Déjame hoy irrumpir en alabanzas ante el anuncio de que está ya cerca el Señor. Déjame permanecer atento, por si llega el que espero, y llama a mi puerta quedamente. No deseo incurrir en distracciones, si se oyen ya los cánticos al alba.
Durante toda la Cuaresma hemos venido acompañándonos con enseñanzas de Santa Teresa de Jesús. Hoy, a punto de comenzar la Semana Santa, la Providencia nos permite celebrar el 500 aniversario del nacimiento de Teresa Sánchez de Cepeda y de Ahumada, hija de D. Alonso y de Dña. Beatriz, que nació en Ávila, el 28 de marzo de 1515.
Un ejercicio espiritual que ayuda a mantener la esperanza es recordar lo bueno que nos ha pasado en la vida, y los momentos de luz, de fuerza, que nos han acontecido, en muchas ocasiones en circunstancias adversas.
En muchos lugares, la piedad cristiana dedica este viernes a contemplar de manera especial a la Madre de Jesús, próximos los días de su Pasión, fechas en los que la Liturgia se centra en la persona del Señor.
Normalmente, cuando la travesía es muy larga, en algún punto del camino se llega al agotamiento, y el cansancio hace surgir el mal pensamiento de haberse equivocado quizá en el proyecto.
La Biblia tiene diversas lecturas posibles, y sin prescindir del posible sentido histórico y literal de los textos, nos encontramos con que es un libro sagrado, con un mensaje espiritual y teológico, que ilumina la vida del creyente.