Proclade | Adviento 2024
En el salmo de hoy nos encontramos con una bienaventuranza del Antiguo Testamento, que también las hay. En este caso se les llama felices a quienes esperan “en” el Señor.
Proclade | Adviento 2024
En el salmo de hoy nos encontramos con una bienaventuranza del Antiguo Testamento, que también las hay. En este caso se les llama felices a quienes esperan “en” el Señor.
Proclade | Adviento 2024
Otra vez la Palabra de Dios insiste en los signos de la llegada del Mesías. En unos momentos en los que la polarización en todo el mundo está en auge, que la desinformación y la violencia se han instalado en distintos niveles institucionales..
Proclade | Adviento 2024
Se nos llena la boca muchas veces. Un poco, quizás, como a aquel fariseo pagado de sí mismo que humillaba al publicano ante el mismo Dios para ganárselo comparándose
Proclade | Adviento 2024
Sentir compasión es una de las actitudes de Jesús que más se repite en el Evangelio. Compasión que no es pena que ayuda desde la superioridad de quien es más poderoso.
Proclade | Adviento 2024
Como la lectura de ayer, la de hoy nos lleva por los mismos lugares: lo imposible, los contrarios irreconciliables hechos realidad en la boca de un trovador de Dios.
PROCLADE – Solidaridad y Misión. | Adviento 2024
Isaías nos abre la esperanza. Nos recuerda que el plan que Dios tiene para su humanidad es el de la paz.
La profecía revela a Dios lleno de ternura entrañable, como padre que lleva de la mano a su pequeño y le enseña a dar los primeros pasos.
Con frecuencia nos sorprendemos al observar cómo algunas personas parecen incansables, a pesar incluso de su edad, y de sus muchas tareas. No son los estímulos humanos los que dan fuerza a quienes entregan su vida por amor. Han encontrado el tesoro de la esperanza.
Nuestro Dios es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en piedad. Nuestro Dios es bueno, como pastor que cuida su rebaño, como centinela que guarda la ciudad, como labrador que cuida su viña, como padre que ama a sus hijos.
Tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios” (Is 35, 1-2).
En el texto de la Anunciación, se descubre la profecía del autor del libro del Génesis. Donde señala la descendencia de la mujer que vencerá al Malo, cabe contemplar el acontecimiento de la Encarnación.