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Permiso para estar triste

Permiso para estar triste

Hoy, ni nuestra cultura ni nuestras iglesias nos dan el permiso preciso para estar tristes. Ocasionalmente, sí, cuando un ser querido muere o nos sucede alguna tragedia particular, nos permiten estar tristes, abatidos,  llorosos, no optimistas. Pero hay en nuestras vidas otras muchas ocasiones y circunstancias en las que nuestras almas están legítimamente tristes.

Inmigración : antes y ahora

Inmigración : antes y ahora

En el verano de 1854, el presidente de Estados Unidos, Franklin Pierce, envió a Isaac Stevens para ser gobernador del territorio de Washington, una superficie de tierra controlada por el gobierno federal. El gobernador Stevens convocó a un encuentro de jefes nativos para tratar de la tensión entre el gobierno de Estados Unidos y los nativos.

¿Tenemos ángeles de la guarda?

¿Tenemos ángeles de la guarda?

De niño, me enseñaron que tenía un ángel de la guarda, un verdadero ángel dado por Dios para acompañarme por todas partes y protegerme de todo peligro. Recuerdo una estampa piadosa que me dio mi madre y que mostraba a un niño pequeño jugando peligrosamente junto al borde de un acantilado y a un ángel protegiéndolo allí.

Deseo iniciado

Deseo iniciado

A veces, rezando los Salmos, me quedo atrapado mirando un poco incómodamente un espejo que me refleja mi propia aparente falta  de honradez. Por ejemplo, rezamos estas palabras en los Salmos: Por la noche mi alma suspira por ti. …Como un ciervo que anhela corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, Dios mío. …¡Por ti solo suspiro! ¡De ti solo estoy sediento!

¿A quién podemos ir?

¿A quién podemos ir?

¿A quién iremos? Tú tiene el mensaje de vida eterna. Pedro dice estas palabras a Jesús. Pero son dichas en un contexto muy conflictivo: Jesús acababa de decir algo que contrarió y ofendió a su audiencia, y los evangelios nos dicen que todos se marcharon  quejándose de que lo que Jesús estaba enseñando era “intolerable”…

Ser de buen corazón no es suficiente

Ser de buen corazón no es suficiente

La caridad consiste en ser de buen corazón, pero la justicia consiste en algo más. La capacidad individual de compartir los sentimientos de otros es buena y virtuosa, pero no cambia necesariamente las estructuras sociales, económicas y políticas, que inmolan injustamente a ciertas personas y privilegian indebidamente a otras. Necesitamos ser justos y buenos de corazón, pero necesitamos también tener una política justa y buena.

La Cristiandad y la fatiga de mediodía

La Cristiandad y la fatiga de mediodía

Existe una opinión popular que sugiere que puede ser útil comparar cada siglo de existencia de la Cristiandad con un año de vida. Eso le situaría a la Cristiandad con 21 años de edad, una joven de 21 años, lo bastante crecida para mostrar una madurez básica, pero aún lejos de ser un producto acabado. ¿Qué grado de perspicacia tiene esta opinión?

La prenda sin costuras

La prenda sin costuras

Juan de la Cruz enseña que dentro de la espiritualidad y la moralidad no hay zonas exentas. En pocas palabras, no puedes ser santo o una persona de moral elevada si te permites una o dos excepciones. Por lo tanto, no debería permitirme el lujo de poner aparte algún defecto moral o hábito pecaminoso y verlo como sin importancia a la luz de mis cualidades positivas y de todo lo bueno que hago.

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