Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Hablamos de ese pasaje de los Evangelios que narra la vida de Jesús desde la Última Cena hasta la muerte y sepultura como una crónica de su “Pasión”. En la celebración del Viernes Santo, el lector comienza el Evangelio con las palabras “Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan”.
Recientemente acabé de leer el nuevo libro de John Mark Comer Practica el camino: Vive con Jesús – Sé como él – Sigue sus enseñanzas. A modo de recomendación, ofrezco una serie de citas tomadas del libro; espero que os dejen un buen regusto, tanto de lenguaje como de sustancia del libro.
En su libro The God instinct (El instinto de Dios), Tom Stella ofrece esta historia: Unos hombres que se ganaban la vida como mozos de cuerda fueron contratados un día para transportar al hombro una ingente cantidad de bultos para un grupo en un safari. Sus cargas eran extraordinariamente pesadas y la travesía por la jungla resultaba escabrosa.
Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto
En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea
¿Qué es un monasterio? ¿Cómo funcionan los monasterios? San Benito (480-547 d. C.), que es considerado fundador del monacato occidental, ofreció este consejo como regla esencial para sus monjes: Permaneced en vuestra celda, que os enseñará todo lo que necesitáis saber. Correctamente entendida, resulta una rica metáfora, no un consejo literal.
Energía que no transformamos, energía que transmitimos. Esa es una frase que oí primeramente de Richard Rohr y señala un desafío central para todos los adultos maduros
¡El mundo será salvado por la belleza! Fyodor Dostoevsky escribió eso, Dorothy Day lo citó y, siglos antes de Jesús, Confucio lo hizo central para su pedagogía. En algo coincidían.
Una vez, un crítico le preguntó a Pierre Teilhard de Chardin: “¿Qué tratas de hacer? ¿Por qué todo este comentario sobre átomos y moléculas cuando estás hablando de Jesús?”
Entre la gente de fe, existe la opinión de que, si eres una persona de fe profunda, eres capaz de renunciar fácilmente a las cosas de este mundo, ver el mundo en toda su condición efímera, no adherirte a las cosas y morir más pacíficamente. No es cierto. Eso es ingenuo, al menos muchas de las veces.
Uno de los santos favoritos de Dorothy Day fue Teresa de Lisieux, Teresa Martin, la santa a la que llamamos “la florecilla”. A primera vista, esto podría parecer una extraña afinidad. Dorothy Day fue la mayor activista para la justicia, protestando en las calles, siendo arrestada, yendo a prisión e iniciando una comunidad y un periódico, el Catholic Worker (Obrero católico), al servicio de los pobres.