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Situación actual de las familias

Situación actual de las familias

Eliana Cevallos – La alegría del amor
En la exhortación apostólica del papa Francisco a las familias se recogen algunas situaciones que afectan a la familia en nuestros días. Hoy reflexionaremos sobre una de ellas: el peligro de una libertad comprendida desde el individualismo egocéntrico.

Sagrado permiso para estar en agonía 

Sagrado permiso para estar en agonía 

Ronald Rolheiser | En el Exilio
Vivimos esta vida “gimiendo y llorando en un valle de lágrimas”. Esto era parte de una oración que mis padres rezaban cada día de su vida adulta, como hacían muchos otros de su generación. A la luz de las sensibilidades contemporáneas (y las espiritualidades unilaterales), esto podría sonar a morboso.

Los desafíos de las familias cristianas

Eliana Cevallos – La alegría del amor
El capítulo segundo tiene un título por demás sugerente: “Realidad y desafíos de las familias”. Es sugerente porque nos ubica en el realismo crudo sobre lo que vivimos en la actualidad y al mismo tiempo, nos invita a asumir el reto que esto implica. Lo iremos viendo poco a poco en las próximas entregas.

La noción de vocación

La noción de vocación

Fui educado en una generación que enseñó que Dios daba a cada uno de nosotros una vocación que vivir para siempre. En la característica religiosa de aquel tiempo, particularmente en la religiosidad romana católica, creíamos que nos ponían en esta tierra con un plan divino para nosotros, que Dios nos daba a cada uno una especial vocación que vivir de por vida.

Darnos una mejor historia

Darnos una mejor historia

En un reciente libro, Viviendo entre mundos, James Hollis ofrece una obra de ingenio que lleva más profundidad de lo que es evidente a primera vista. Un terapeuta dice a un cliente: Yo no  puedo resolver su problema, pero puedo darle una historia más convincente para su dolor.

Atar y desatar

Atar y desatar

Decir a alguien, con todo el corazón, ‘Te amo’, es virtualmente lo mismo que decir ‘Tú nunca morirás’. El filósofo del siglo XX Gabriel Marcel escribió esas palabras, que repiten las escritas quinientos años antes por la beata Magdalena Panattieri,  terciaria dominica, quien escribió a un amigo: Yo no podría ser feliz en el cielo si tú no estuvieras allí también.

Tened cuidado con vuestros círculos internos

Tened cuidado con vuestros círculos internos

Ningún hombre es una isla. John Donne escribió esas palabras hace cuatro siglos, y son tan válidas ahora como lo fueron entonces, aunque nosotros ya no las creemos.

Permiso para estar triste

Permiso para estar triste

Hoy, ni nuestra cultura ni nuestras iglesias nos dan el permiso preciso para estar tristes. Ocasionalmente, sí, cuando un ser querido muere o nos sucede alguna tragedia particular, nos permiten estar tristes, abatidos,  llorosos, no optimistas. Pero hay en nuestras vidas otras muchas ocasiones y circunstancias en las que nuestras almas están legítimamente tristes.

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