Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Eliana Cevallos – La alegría del amor
¿Cuánto impacto tiene el trabajo, la desocupación y la precariedad laboral en la vida familiar? Sin duda, todos sabemos que mucho. Es innegable su influencia en nuestra vida cotidiana. De ello depende nuestra alimentación, vivienda, salud, educación, vestimenta, bienestar material e incluso la confianza en un futuro.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En su calendario, la iglesia escoge tiempos especiales para algunas celebraciones: Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua. Pero, fuera de estos tiempos especiales, nos invita a vivir y celebrar el Tiempo ordinario.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Eliana Cevallos – La alegría del amor
Continuando con nuestras reflexiones sobre la Exhortación Apostólica del Papa Francisco sobre el amor en la familia, nos encontramos con este sugestivo título. ¿Puede la familia o la pareja convertirse en un sendero de sufrimiento? Evidentemente que sí, pues la familia y la pareja están formadas por personas como usted y yo y por tanto, propensas al sufrimiento
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Nuestra propia complejidad puede desconcertarnos. Somos mejores de lo que pensamos y peores de lo que imaginamos, demasiado exigentes y demasiado indulgentes con respecto a nosotros mismos al tiempo. Somos una mezcla curiosa
Ningún hombre es una isla. John Donne escribió esas palabras hace cuatro siglos, y son tan válidas ahora como lo fueron entonces, aunque nosotros ya no las creemos.
Hoy, ni nuestra cultura ni nuestras iglesias nos dan el permiso preciso para estar tristes. Ocasionalmente, sí, cuando un ser querido muere o nos sucede alguna tragedia particular, nos permiten estar tristes, abatidos, llorosos, no optimistas. Pero hay en nuestras vidas otras muchas ocasiones y circunstancias en las que nuestras almas están legítimamente tristes.
En el verano de 1854, el presidente de Estados Unidos, Franklin Pierce, envió a Isaac Stevens para ser gobernador del territorio de Washington, una superficie de tierra controlada por el gobierno federal. El gobernador Stevens convocó a un encuentro de jefes nativos para tratar de la tensión entre el gobierno de Estados Unidos y los nativos.
De niño, me enseñaron que tenía un ángel de la guarda, un verdadero ángel dado por Dios para acompañarme por todas partes y protegerme de todo peligro. Recuerdo una estampa piadosa que me dio mi madre y que mostraba a un niño pequeño jugando peligrosamente junto al borde de un acantilado y a un ángel protegiéndolo allí.
En la novela de Walker Percy Amor en las ruinas (1971), su protagonista es un psiquiatra llamado Tom More. More es un católico romano que ya no practica su fe, aunque todavía cree. Así es como describe su situación: “Creo en Dios y todo lo que eso conlleva, pero las mujeres son lo que más amo, después la música y la ciencia, lo siguiente el whisky, a Dios en cuarto lugar, y a mi prójimo apenas nada. … Aun así, todavía creo”.