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La pareja

La pareja

Eliana CevallosLa alegría del amor
Siguiendo con la reflexión sobre la exhortación apostólica del Papa Francisco sobre el amor y la familia, nos encontramos con un párrafo dedicado a los esposos. Sin duda, uno de los fundamentales, considerando que la familia nace de esta primera unión.

El «tono adecuado»

El «tono adecuado»

Eliana CevallosLa alegría del amor – Sigamos reflexionando acerca de la exhortación apostólica que, sobre el amor en la familia, ha escrito el Papa Francisco. Ahora nos adentraremos en los párrafos iniciales del capítulo primero llamado “A la luz de la Palabra”.

Atar y desatar

Atar y desatar

Decir a alguien, con todo el corazón,Te amo’, es virtualmente lo mismo que decirTú nunca morirás’. El filósofo del siglo XX Gabriel Marcel escribió esas palabras, que repiten las escritas quinientos años antes por la beata Magdalena Panattieri,  terciaria dominica, quien escribió a un amigo: Yo no podría ser feliz en el cielo si tú no estuvieras allí también.

Tened cuidado con vuestros círculos internos

Tened cuidado con vuestros círculos internos

Ningún hombre es una isla. John Donne escribió esas palabras hace cuatro siglos, y son tan válidas ahora como lo fueron entonces, aunque nosotros ya no las creemos.

Permiso para estar triste

Permiso para estar triste

Hoy, ni nuestra cultura ni nuestras iglesias nos dan el permiso preciso para estar tristes. Ocasionalmente, sí, cuando un ser querido muere o nos sucede alguna tragedia particular, nos permiten estar tristes, abatidos,  llorosos, no optimistas. Pero hay en nuestras vidas otras muchas ocasiones y circunstancias en las que nuestras almas están legítimamente tristes.

Inmigración : antes y ahora

Inmigración : antes y ahora

En el verano de 1854, el presidente de Estados Unidos, Franklin Pierce, envió a Isaac Stevens para ser gobernador del territorio de Washington, una superficie de tierra controlada por el gobierno federal. El gobernador Stevens convocó a un encuentro de jefes nativos para tratar de la tensión entre el gobierno de Estados Unidos y los nativos.

¿Tenemos ángeles de la guarda?

¿Tenemos ángeles de la guarda?

De niño, me enseñaron que tenía un ángel de la guarda, un verdadero ángel dado por Dios para acompañarme por todas partes y protegerme de todo peligro. Recuerdo una estampa piadosa que me dio mi madre y que mostraba a un niño pequeño jugando peligrosamente junto al borde de un acantilado y a un ángel protegiéndolo allí.

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