Eliana Cevallos – La alegría del amor
El capítulo séptimo de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco alude a un tema complejo, pero muy importante dentro de nuestro compromiso como cristianos.
Eliana Cevallos – La alegría del amor
El capítulo séptimo de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco alude a un tema complejo, pero muy importante dentro de nuestro compromiso como cristianos.
Proclade | Adviento 2024
Las primeras páginas de la Biblia nos ofrecen una serie de historias situadas al principio de la historia que están destinadas a explicar por qué el mundo de hoy es como es.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Eliana Cevallos – La alegría del amor
Retomando la entrega del mes anterior sobre las crisis personales y familiares, en la exhortación del Papa Francisco Amoris Laetitia, se destaca un punto que, a mi parecer, es de suma importancia.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Nuestra fe nos asegura que, dado el amor y la benevolencia del Dios en quien creemos, sólo nos aguarda la segunda opción, la felicidad. Y nosotros ya lo intuimos.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
En el musical Los Miserables, hay una canción particularmente obsesionante cantada por una mujer moribunda (Fantine), que ha sido maltratada por casi todas injusticias con que la vida puede golpear a una persona.
Después de que Jesús resucitó de entre los muertos, sus primeras apariciones fueron a mujeres. ¿Por qué? Una razón obvia podría ser que fueron mujeres las que le siguieron hasta su muerte el Viernes Santo, mientras los hombres lo abandonaron masivamente.
La tierra se oscureció dos veces. Una, en la creación original, antes de que Dios crease la luz por primera vez. Pero después hubo una oscuridad aún más profunda, el Viernes Santo, entre la hora sexta y la nona, cuando estábamos crucificando a Dios y mientras Jesús, muriendo en la cruz, exclamaba: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”
Todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Estas palabras de Jesús se aplican no sólo a los que están ordenados al ministerio y administran el sacramento de la Reconciliación, sino a todos los que formamos parte del cuerpo de Cristo. Todos tenemos el poder de atar y desatar.
David Brooks, el columnista del New York Times, escribió recientemente un artículo sobre un amigo de toda la vida que murió de suicidio. Al describir a su amigo y su caída a la enfermedad suicida, Brooks esparce la luz necesaria para ver que todavía tenemos un largo camino por recorrer en nuestra comprensión del suicidio. (New York Times, 9 de Febrero de 2023).