Las apariencias externas fácilmente nos pueden engañar, y a menudo lo hacen. Eso es verdad en todos los ámbitos de nuestra vida humana, y la religión no es una excepción.
Las apariencias externas fácilmente nos pueden engañar, y a menudo lo hacen. Eso es verdad en todos los ámbitos de nuestra vida humana, y la religión no es una excepción.
Durante más de mil años, los cristianos no han tenido el gozo de ser una familia unida en torno a Cristo. Aunque ya hubo tensiones en las primeras comunidades cristianas, hasta el año 1054 no se dio una división como para establecer, en realidad, dos comunidades cristianas formales: la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica en Occidente.
En su profundamente agudo libro “La violencia desvelada”, Gil Bailie nos lleva a través de una interesante sección de diarios del capitán James Cook, el afamado científico y explorador británico
Hoy día -dada la rapidez y cambio de nuestro mundo, el cúmulo de información que se nos da por las nuevas tecnologías, la rapidez con la que el conocimiento pasa ahora por nuestras vidas, …, oyes ocasionalmente a alguien decir, por lo general, al poco de ofrecer una opinión sobre algo: “De todas maneras, ¿qué sé yo?”. Buena pregunta: De todas maneras, ¿qué sabemos nosotros?
“De gustibus non est disputandum” -que tiene su doble español en “De gustos no hay nada escrito”- es una famosa frase de san Agustín en la que sugiere que el gusto es algo subjetivo y lo que le atrae a una persona puede ser que no le guste a otra. Bajo ese dosel, me gustaría recomendaros los siguientes libros. De entre los que leí en 2013
Si alguien que nunca hubiera escuchado la historia de Jesús preguntara a cualquiera de nosotros sobre sus orígenes, empezaríamos, sospecho, con el relato de su anunciación y nacimiento y terminaríamos con la narración de su resurrección y ascensión. Mientras esto distrae su atención, este modo no es como los evangelios comienzan y terminan su narración.
No hemos perdido totalmente la inocencia; el mundo no es un lugar tan malo como parece.
Algunas veces la cautela me achica el corazón. La cautela y la seguridad son también peligrosas.
A veces nos olvidamos de que Jesús nació en un establo, no en una iglesia, y que el Dios de la Encarnación tiene que ver tanto con mesas de cocina como con altares eclesiales. Dios es tan doméstico como monástico.
La calidad de nuestras personas depende de la calidad de nuestra integridad privada.
El suicidio, es una enfermedad, no un pecado.