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Vivir en la Luz

Vivir en la Luz

Hace unos años, se me acercó un hombre que me pidió que yo fuera su director espiritual. Tenía unos cuarenta y tantos años, y casi todo en él irradiaba un buen grado de salud. Mientras nos sentamos para hablar, le mencioné que parecía estar en muy buena forma.

Las  Diez Mayores Luchas-de-Fe de Nuestra Era

Las Diez Mayores Luchas-de-Fe de Nuestra Era

A veces el simple hecho de poner nombre a algo puede ser inmensamente útil. Mientras no somos capaces de poner nombre a algo nos sentimos más indefensos ante sus efectos, sin llegar a saber realmente lo que nos está ocurriendo.

Ojos de amor… para ver la primavera y la Pascua

Ojos de amor… para ver la primavera y la Pascua

Cuando tenía yo veintitantos años, pasé un año como estudiante en la Universidad de San Francisco. Justamente acababa de ordenarme sacerdote e intentaba sacar un título de posgrado en teología.

Resurrección: Sobreviviendo a Nuestras Crucifixiones

Resurrección: Sobreviviendo a Nuestras Crucifixiones

Cada sueño, cada ideal, al final acaban crucificados. ¿De qué modo? Por el tiempo, las circunstancias, la envidia; y por ese dictado curioso y perverso  –de alguna manera innato en el orden de las cosas–  que asegura que hay siempre alguien o algo que no puede partir a gusto a solas, sino que, por razones muy suyas, tiene que partir cazando, persiguiendo y golpeando a lo que es bueno.

Temor Santo y No-santo

Temor Santo y No-santo

No todo temor se crea y desarrolla igual, al menos no en el ámbito religioso. Hay un miedo que es saludable y bueno, signo de madurez y de amor. Como hay también un miedo malo, que bloquea la madurez y el amor. Pero esto hay que explicarlo.

Un Drama del Corazón

Un Drama del Corazón

Lo que los evangelios y Jesús subrayan es su soledad moral, el hecho de que él se sentía solo, traicionado, humillado.

Nuestra Lucha en la Fe

Nuestra Lucha en la Fe

Para creer realmente que Dios nos ama incondicionalmente, primero tenemos que matar unos cuantos ‘cananeos’.

Humildad, Ego y Grandeza

Humildad, Ego y Grandeza

La imagen que tenemos de nosotros mismos es demasiado frágil como para permitirnos hacer nada realmente grande.

Entrando en Cuaresma

Entrando en Cuaresma

Para llegar propiamente a la Pascua, tiene que haber primero un tiempo de desierto, cenizas, tristeza y llanto.

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