La fe no algo que tú puedas alcanzar. Si la tratas de sujetar con clavos, se levanta y se va con el clavo. La fe funciona de la siguiente manera: hay días en los que eres capaz de caminar sobre las aguas, y otros días te hundes como una piedra.
La fe no algo que tú puedas alcanzar. Si la tratas de sujetar con clavos, se levanta y se va con el clavo. La fe funciona de la siguiente manera: hay días en los que eres capaz de caminar sobre las aguas, y otros días te hundes como una piedra.
Muchos de nosotros, sospecho, conocemos el trabajo de la nueva antropología, Rene Girard y la difusión de sus ideas a través de los trabajos de su alumno, Gil Bailie. Con gratitud hacia él, paso por uno de sus puntos de vista, una mirada de valor incalculable sobre cómo tratamos de manejar el resentimiento en nuestras vidas.
Es difícil pronunciar palabras de consuelo cuando estamos cara a cara con la muerte, incluso cuando la persona que murió vivió una vida plena y murió en las mejores circunstancias.
El universo funciona en parejas. Desde los átomos hasta la especie humana, la generatividad se afirma sobre la unión con otro. La felicidad, al parecer, se afirma también sobre eso.
Siempre ha habido una innata y saludable tensión entre teología y catequesis, entre lo que sucede en los departamentos de teología de las universidades y el banco de las iglesias. Teólogos y obispos no siempre son entre sí los mejores amigos. Y eso es comprensible. ¿Por qué?
Después de todo, ¿qué somos, santos o pecadores? ¿Qué es lo más profundo que hay en nuestro interior, la bondad o el egoísmo? ¿O somos dualistas con dos principios innatos dentro de nosotros, uno bueno y otro malo, cada uno en perpetua dualidad con el otro?
La Navidad tiene que llevarnos de nuevo al pesebre, de forma que nuestros corazones puedan sentir aquella frescura y novedad que quiere hacernos comenzar a vivir de nuevo.
Es fácil ser cínicos sobre la Navidad, ya que ella engloba demasiados excesos
Vivimos como tribus guerreras opuestas listas para la batalla.
Fundamentalmente, lo que nos enseña José es cómo vivir en amorosa fidelidad.
Cuando la joven mística francesa, Santa Teresita de Lisieux, intentaba explicar su vocación, se refirió a una vivencia interior que le abrasó el alma y que había recibido como don: