Como otros muchos, yo me sentí profundamente apenado al tener noticia de las recientes revelaciones sobre Jean Vanier. Fue una persona a la que admiré mucho y sobre la que, en numerosas ocasiones, he escrito con entusiasmo.
Como otros muchos, yo me sentí profundamente apenado al tener noticia de las recientes revelaciones sobre Jean Vanier. Fue una persona a la que admiré mucho y sobre la que, en numerosas ocasiones, he escrito con entusiasmo.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
La renombrada escritora espiritual Ruth Burrows empieza su autobiografía con estas palabras: “Nací en este mundo con una torturada sensibilidad. Durante mucho tiempo he tratado de resolver las causas de mi angustia psicológica”.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Cada vez vamos teniendo más recelo de las palabras. Por todos sitios oímos decir a la gente: “¡Eso es sólo hablar! ¡Eso no es nada más que palabras vacías!”
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
En 1996, unos extremistas musulmanes martirizaron a casi una comunidad entera de monjes trapenses en Atlas, Argelia. Muchos de nosotros, gracias a una película, “De dioses y hombres”, estamos familiarizados con su historia y también con la extraordinaria fe y coraje con que estos monjes -particularmente su abad, Christian de Cherge- arrostraron sus muertes.
Dios nos ha dado dos iglesias; una se encuentra en cualquier lugar, y la otra, en lugares escogidos. Algunos de nosotros preferimos una de estas y luchamos con la otra, pero ambas son lugares sagrados donde Dios puede ser encontrado y adorado.
No es ningún secreto que hoy día ha habido una masiva caída en la asistencia a la iglesia. Por otra parte, esa caída no corre pareja con el mismo difundido aumento en ateísmo y agnosticismo. Al contrario, más y más gente afirma ser espiritual pero no religiosa, llenos de fe pero no asistentes a la iglesia. ¿Por qué se da este éxodo de nuestras iglesias?
La literatura espiritual ha destacado siempre la primordial lucha entre el bien y el mal, y esto ha sido entendido generalmente como una guerra, una batalla espiritual. Así, como cristianos, nos han advertido de que debemos estar vigilantes contra los poderes de Satanás y otras varias fuerzas del mal.
Entre las muchas enseñanzas de Jesús, encontramos esta invitación que nos parece más bien dura: El que quiera ser discípulo mío debe negarse a sí mismo, cargar con su cruz diariamente y seguirme. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mi causa la encontrará.