En 1985, García Márquez -autor que había ganado el Premio Nobel’82- publicó una novela titulada El amor en los tiempos del cólera. Cuenta una colorida historia de cómo la vida aún puede ser generativa a pesar de la epidemia.
En 1985, García Márquez -autor que había ganado el Premio Nobel’82- publicó una novela titulada El amor en los tiempos del cólera. Cuenta una colorida historia de cómo la vida aún puede ser generativa a pesar de la epidemia.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Nada hay más tortuoso que el corazón humano, lejos de todo remedio: ¿Quién es capaz de entenderlo? El profeta Jeremías escribió esas palabras hace más de 25 siglos, y todo el que luche con las complejidades del amor y las relaciones humanas enseguida sabrá de lo que habla.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Todos tenemos miedo al juicio. Tememos ser vistos con todo lo que hay dentro de nosotros, algo de lo cual no queremos que sea expuesto a la luz. Por otra parte, tememos ser malentendidos, no ser vistos a plena luz, no ser vistos como el que somos.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Es normal para nosotros ver la gracia y la bendición de Dios en lo que nos une. Sentimos naturalmente la presencia de la gracia en nuestro fundamento, sentimos una fuerte unión moral con otras personas, iglesias y credos. Esto, bíblicamente, es lo que define la familia.
Las presiones del trabajo y el ministerio, por desgracia, limitan el tiempo que tengo disponible para leer tanto cuanto me gustaría. Así, adicto como soy a los libros y sabiendo que sin la visión y estímulo que consigo de ellos me estancaría espiritualmente para siempre, casi todos los días saco escrupulosamente algo de tiempo para leer.
Muchos de nosotros llegamos a Navidad cansados, precipitados, distraídos y ya fatigados de tantas luces, canciones y celebraciones navideñas. El adviento debería ser un tiempo de preparación para Navidad; pero, para muchos de nosotros, no es exactamente un tiempo para el género de preparación que permite a Cristo nacer más profundamente en nuestras vidas.
Todos nosotros estamos familiarizados con el relato bíblico de la Visitación. Sucede al principio del Evangelio de Lucas. Se encuentran María y su prima Isabel, ambas embarazadas. Una lleva en su vientre a Jesús, y la otra a Juan el Bautista.
A aquellos de vosotros que no sois canadienses, quizá este nombre podría no decir mucho; pero, esta pasada semana, Canadá perdió a uno de sus grandes iconos culturales, Jean Beliveau, un afamado atleta. Murió, y todos los canadienses -incluso este canadiense en el exilio- lloran su muerte.