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Dejar el falso temor

Dejar el falso temor

Recientemente, en una entrevista de radio, me preguntaron: “Si Vd. estuviera en el lecho de muerte, ¿qué querría dejar tras de sí como sus últimas palabras?” La pregunta me pilló momentáneamente de sorpresa. ¿Qué querría dejar yo como mis últimas palabras?

No cerrar con llave nuestras puertas

No cerrar con llave nuestras puertas

En su libro El Secreto, Rene Fumoleau tiene un poema titulado Pecados. Fumoleau, un sacerdote misionero que estaba con el pueblo Dene en el norte de Canadá, pidió una vez a un grupo de  ancianos que dijeran lo que ellos consideraban el peor pecado de todos.

Sagrado permiso para sentirse humano

Sagrado permiso para sentirse humano

Es normal sentirse inquieto siendo niño, solitario siendo adolescente, y frustrado por falta de intimidad siendo adulto; después de todo, vivimos con insaciables deseos de todo tipo, ninguno de los cuales encontrará nunca pleno cumplimiento en esta vida.

Nuestra exagerada ambición y nuestros empobrecidos  símbolos.

Nuestra exagerada ambición y nuestros empobrecidos símbolos.

Hay más de siete mil millones de personas en esta tierra y cada uno siente como si fuera el centro del universo. Esto cuenta para la mayoría de los problemas que tenemos en nuestro mundo, en nuestro vecindario, en nuestras familias.

Dorothy Day, una santa de nuestro tiempo.

Dorothy Day, una santa de nuestro tiempo.

 Pronto seremos testigos de la Canonización de Dorothy Day. Para muchos de nosotros, especialmente aquellos que nos son católicos romanos, una canonización es algo que no tiene un gran impacto. ¿Qué impacto tiene una canonización en nuestro mundo? 

¿Hay algo erroneo en la naturaleza humana?

¿Hay algo erroneo en la naturaleza humana?

Un humorista americano fue preguntado una vez sobre qué es lo que mas amaba en la vida. Esta fue la respuesta: amo a la mujer en primer lugar, el whiskey después; a mi prójimo un poco y a Dios con dificultad¡

Lo politicamente correcto y el tragar saliva

Lo politicamente correcto y el tragar saliva

El que algo sea políticamente correcto no significa que no sea acertado. En ocasiones tenemos que tragar saliva para aceptar la verdad. Hace algunos años, fui miembro de un Consejo Presbiteral,  que es un consejo asesor para el obispo en la Diócesis. El obispo, a pesar de tener un temperamento fuertemente conservador, era un hombre de principios y no permitía que su temperamento natural o que sus sentimientos espontáneos dictaran sus decisiones. Sus decisiones eran tomadas por principios, lo cual, algunas veces significaba para él un duro trago.

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