Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Frecuentemente, cuando estoy escuchando a alguien que canta en vivo o en televisión, cierro los ojos para tratar de oír la canción de modo que no deje que la interpretación del cantante se interponga a la canción. Una canción puede perderse en su interpretación; ciertamente, la interpretación puede cambiar de modo que la canción quede reemplazada por el cantante.
Cualquier cosa que atéis en la tierra será atada en el cielo, y cualquier cosa que desatéis en la tierra será desatada en el cielo. Sabemos que esto funciona para el amor. ¿Funciona también para el odio? ¿Puede seguirnos el odio de alguien, aun en la eternidad?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Gloria Steinem confesó una vez que, a pesar de no haber estado nunca con sobrepeso, siempre ha estado al tanto de lo que pesaba, porque los genes que heredó de sus padres la predisponían en esa dirección.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
A muchos de nosotros -sospecho yo- cada año nos resulta más difícil captar el espíritu de la Navidad. Casi las únicas cosas que aún la caldean son los corazones y los recuerdos, recuerdos de cuando éramos más jóvenes, más ingenuos, días en que las luces y los villancicos, los árboles de Navidad y los regalos, aún nos animaban.
Siempre que hemos tenido nuestros mejores momentos como cristianos, hemos abierto nuestras iglesias como refugios a los pobres y a los que estaban en peligro. Tenemos una larga y magnífica historia sobre refugiados, personas sin hogar, inmigrantes que afrontan la deportación, y otros que están en peligro y se amparan en nuestras iglesias.
El arte también tiene sus mártires, y quizá nuestro mayor dolor es el de la autoexpresión inadecuada. Esta es una opinión de Iris Murdoch, y -creo yo- la mayoría de la gente la considera correcta.
La gente está siempre prediciendo el fin del mundo. En los círculos cristianos, esto está generalmente unido a la especulación acerca de la promesa de Jesús hecha en su ascensión, a saber, que él volvería, y pronto, a llevar la historia a su culminación y establecería el reino eterno de Dios.
Un profeta hace voto de amor, no de alienación. Daniel Berrigan escribió esas palabras y necesitan ser destacadas hoy cuando gran cantidad de gente muy sincera, comprometida y religiosa se auto-define como guerreros culturales, como profetas en guerra con la cultura secular.