Tiempos fuertes

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El ayuno

El ayuno

La Cuaresma se identifica mentalmente con el tiempo ascético, tiempo de ayuno y abstinencia. En los Monasterios, estas privaciones se guardan especialmente los miércoles y los viernes, además de que toda la Cuaresma se vive en régimen de austeridad.

Oración

Oración

 Este tiempo es propicio para atender a  tres llamadas de la Palabra: ayunar, compartir los bienes y orar, que responden al mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con todas las fuerzas. Y ante las tentaciones del afán de poder, de los deseos de tener y de placer, se nos recomiendan los antídotos de orar, dar limosna, y ayunar.

Ceniza

Ceniza

La Iglesia, como rito de apertura del Tiempo Cuaresmal, invita a los fieles a la ceremonia de la imposición de la ceniza, a la vez que los llama a la conversión y al encuentro consigo mismos con el símbolo existencial que evocan las palabras: “Recuerda de que eres polvo”. Aunque también hay otra fórmula, quizá más pedagógica y positiva: “Convertíos y creed en el Evangelio”.

Concierto (24 de diciembre)

Concierto (24 de diciembre)

He invitado a los ángeles músicos para que den un concierto en Nochebuena, y sin dudarlo, se han ido a recoger los instrumentos. He visto que traían tambores, címbalos, sistros, arpas, liras, cítaras, flautas, oboes, trompetas, salterios…

Aguinaldo (22 de diciembre)

Aguinaldo (22 de diciembre)

Es tiempo de ofrendas, de aguinaldos, de compartir los dones, de acordarse de quienes tienen menos, de regalarse a los amigos con gestos de amor sincero, con buenas nuevas y presencias solidarias.

¡Albricias! (21 de diciembre)

¡Albricias! (21 de diciembre)

Déjame hoy irrumpir en alabanzas ante el anuncio de que está ya cerca el Señor. Déjame permanecer atento, por si llega  el que espero, y llama a mi puerta quedamente. No deseo incurrir en distracciones, si se oyen ya los cánticos al alba.

Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestidos

Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestidos

Jesús, ¿por qué tanto despojo y tanta humillación? Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: al que quiera ponerte pleito para quitarte la tún­ica, dale también el manto” (Mt 15, 38-39). Déjate revestir por Cristo con la túnica de hijo de Dios, de hombre nuevo, reconciliado.

Undécima Estación. Jesús es clavado en la Cruz

Undécima Estación. Jesús es clavado en la Cruz

Jesús, ¿era necesario que llegaras hasta aquí? “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos”. La Cruz nos revela que Dios. en vez de aconsejarnos cómo soportar nuestro dolor, se ha convertido en nuestro propio sufrimiento. Toda cruz es sacramento de la Redención.

Novena Estación: Jesús cae por tercera vez

Novena Estación: Jesús cae por tercera vez

Jesús, ¿por qué aguantas tanto? Tres veces fue tentado y las tres veces venció. Tres veces fue negado, y tres veces confesó al discípulo el amor. Nunca dejará Jesús de ofrecernos su mano, pues Él sabe de qué barro hemos sido hechos. Siempre nos dará la fuerza suficiente para levantarnos.

Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez

Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez

Jesús, ¿es necesario tanto abajamiento? Se rebajó de su rango, y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Nunca la caída debiera ser razón para permanecer en el suelo si el Maestro nos enseña a levantarnos siempre.

Sexta Estación: La verónica limpia el rostro a Jesús

Sexta Estación: La verónica limpia el rostro a Jesús

Jesús, ¿me dejarás aliviar tu sudor en el camino de la Cruz? “Lo que hagas a uno de estos mis pequeños conmigo lo hiciste”. Se nos ha constituido samaritanos, manos solidarias, vasos de agua y pan partido para quienes sufren necesidad. Se nos ha constituido mediación de la misericordia de Dios para cuantos sienten desolación y lloran.