Espiritualidad y Sexualidad
Tanto la religión como el mundo lidian con el sexo, sólo que de manera diferente. Todos se esfuerzan y luchan.
Abriendo las Puertas del Infierno
Las puertas del infierno estaban cerradas y solamente Jesús podría abrirlas por medio de su muerte.
Viendo la Resurrección
Dios nunca domina, nunca abruma, nunca tuerce el brazo de nadie, nunca empuja tu rostro contra algo como para quitarte tu libertad. Dios respeta nuestra libertad y nunca resulta para el hombre una fuerza coercitiva.
Probando la Tiniebla del Viernes Santo
Todos nosotros tenemos nuestros propios Viernes Santos y no están desconectados de lo que sucedió en el Calvario hace dos mil años.
Envidia Congénita y una Invitación más Elevada
Cuando matamos no lo hacemos con arma de fuego. Perpetramos el asesinato con pensamientos, sentimientos y palabras.
Un Drama del Corazón
Lo que los evangelios y Jesús subrayan es su soledad moral, el hecho de que él se sentía solo, traicionado, humillado.
Una llamada a defendernos menos
Hoy en día entre muchos de nosotros, los fieles, existe una creciente tendencia a defendernos a nosotros mismos en lugar de arriesgarnos a ser crucificados por el mundo. Tenemos buena intención al hacerlo. Sin embargo, a pesar de esa buena intención, nuestras acciones son opuestas a las de Jesús.
Odres Pétreos y Recipientes más Blandos
Moralismos amargados, no importa cuán válida es la indignación que lo inflama, adopta muchas formas y se reconoce siempre por su falta de calidez y su incapacidad para bendecir a los demás.
Luchando con la secularidad
Como un hijo adulto de Rene Descartes, respiro en la secularidad, un aire muy mezclado, puro y contaminado, y me encuentro dividido entre la esperanza y el miedo, cómodo y, sin embargo, inquieto, defendiendo la secularidad aun cuando yo mismo la crítico.
El Siete Número de la Suerte
De la Biblia a los casinos, el siete es a menudo considerado un número mágico, perfecto, y de la suerte. Jesús nos dijo que perdonáramos a aquellos que nos hacen daño setenta veces siete veces. Es evidente que se refería en el sentido de lo infinito.
Antes de tomarte en serio a Jesús, ¡piensa primero lo bien que te vas a ver en el madero!
Esta es una frase de Daniel Berrigan quien con toda razón nos advierte que la fe en Jesús y en la resurrección no nos va a salvar de la humillación, el dolor y la muerte en esta vida. La fe no tiene como intención hacer eso.







