El Peligro de la Riqueza
El peligro real de la riqueza es que causa una “ceguera” que nos vuelve incapaces de ver a los pobres.
Apoyando los Valores de la Familia
Los ‘valores de la familia’ ha dividido, desde hace mucho tiempo, a liberales y conservadores.
¿Pedimos Permiso para no ser felices?
¿Es acaso más interesante lo quebrado que lo entero, la infelicidad más bella que la felicidad?
Nuestra Única Gran Fidelidad: La Eucaristía
Por lo general, hemos sido fieles y consistentes, a través de todos los siglos, a uno de los mandamientos de Jesús.
Imágenes Místicas para nuestra Búsqueda Religiosa
Hay muy pocas cosas tan potentes como una imagen poética.
La Anatomía del Sacrificio
¿Qué queremos decir cuando afirmamos que hacemos un sacrificio?
El Tiempo Ordinario
En un libro maravilloso titulado “La Música del Silencio” David Steindl-Rast destaca cómo cada hora del día tiene su propia luz especial, y su propio y particular estado de ánimo, y cómo estamos más atentos al momento presente cuando reconocemos y honramos a estos " ángeles especiales" que están al acecho dentro de cada momento.
La opción fundamental
Hace varios años, en una conferencia a la cual asistía, el orador principal desafió a su audiencia de esta manera: Todos -señaló- somos miembros de distintas comunidades: vivimos en familias… En cada una de estas llegará un momento en el que se nos hará daño…
La Paga del celibato.
Recientemente apareció en un artículo en el New York Times escrito por Frank Bruni y titulado La Paga del celibato. La columna, aunque es provocadora, es justa. Lo más destacable son las preguntas difíciles y necesarias que el periodista hace.
La Audacia con Dios
Hace algunos años, en un taller práctico, una mujer compartió esta historia. Tenía un hijo de seis años de edad, a quien había tratado de instruir concienzudamente en la oración.
Reconsiderando – Las Directrices para un Largo Recorrido
Hace veinticinco años, escribí una columna titulada Directrices para un largo recorrido. Reconsiderándolas recientemente, me sentí reconfortado porque mis principios no han cambiado en el último cuarto de siglo, sólo han adquirido más matices.







