Espacios

Home arrow_carrot 2right icon Espacios

Ojos de amor… para ver la primavera y la Pascua

Ojos de amor… para ver la primavera y la Pascua

Cuando tenía yo veintitantos años, pasé un año como estudiante en la Universidad de San Francisco. Justamente acababa de ordenarme sacerdote e intentaba sacar un título de posgrado en teología.

Resurrección: Sobreviviendo a Nuestras Crucifixiones

Resurrección: Sobreviviendo a Nuestras Crucifixiones

Cada sueño, cada ideal, al final acaban crucificados. ¿De qué modo? Por el tiempo, las circunstancias, la envidia; y por ese dictado curioso y perverso  –de alguna manera innato en el orden de las cosas–  que asegura que hay siempre alguien o algo que no puede partir a gusto a solas, sino que, por razones muy suyas, tiene que partir cazando, persiguiendo y golpeando a lo que es bueno.

Temor Santo y No-santo

Temor Santo y No-santo

No todo temor se crea y desarrolla igual, al menos no en el ámbito religioso. Hay un miedo que es saludable y bueno, signo de madurez y de amor. Como hay también un miedo malo, que bloquea la madurez y el amor. Pero esto hay que explicarlo.

Buscando a Dios entre Muchas Voces

Buscando a Dios entre Muchas Voces

Estamos rodeados por muchas voces. Rara vez hay un momento en nuestra vida, durante el día, en el que alguien o algo no nos esté llamando, y en el que, aun en las horas de sueño, los sueños y pesadillas no llamen nuestra atención.

El proceso de sublimación y lo sublime

El proceso de sublimación y lo sublime

La celebración es algo paradójico, creado por una interacción dinámica entre la anticipación y la realización o cumplimiento, entre el anhelo y la consumación, entre lo ordinario y lo especial, entre el trabajo y la diversión.

Falta de cofianza en uno mismo para la grandeza

Falta de cofianza en uno mismo para la grandeza

Todos nosotros tenemos nuestras propias imágenes de grandeza en cuanto éstas atañen a la virtud y santidad. Por ejemplo, pintamos a san Francisco de Asís besando a un leproso; o a Madre Teresa acariciando públicamente a un mendigo agonizante; o a Juan Pablo II de pie ante una multitud de millones de personas a quienes dice cuánto las quiere; o Teresa de Lisieux diciendo a una compañera de comunidad que ha sido deliberadamente cruel con ella, cuánto la ama; o incluso la Verónica, icono de la escena de la pasión, que en medio de todo el temor y la brutalidad del camino de la cruz se abalanza a enjugar el rostro de Jesús.

Fe, duda, noches oscuras y madurez

Fe, duda, noches oscuras y madurez

En uno de sus libros sobre oración contemplativa, Thomas Keating comparte con nosotros una especialidad que usa ocasionalmente en la dirección espiritual. La gente viene a él, compartiendo cómo solían tener un vivo y sólido sentido de Dios en sus vidas, pero ahora se quejan de que toda esa viveza y confianza ha desaparecido y les ha dejado luchando con la fe y luchando por orar como solían hacerlo. Sienten un profundo sentido de pérdida, e invariablemente esta es su pregunta: “¿En qué me he equivocado?”. Keating responde: ¡Dios se ha equivocado contigo!

La comunión de los santos

La comunión de los santos

En un momento dado, casi todo el mundo cree que la muerte no es el final, que existe alguna forma de inmortalidad. Casi toda la gente cree que aquellos que ya han muerto aún existen en algún estado, en alguna modalidad, en algún lugar, en algún cielo o infierno, a pesar de lo que pudiera ser entendido.

Religión, pensamiento secular, y salud y felicidad

Religión, pensamiento secular, y salud y felicidad

No hay nada como la pura objetividad, una visión que está libre de todo prejuicio. Sin embargo esa es la demanda hecha frecuentemente por los pensadores no-religiosos y seculares en debates sobre valores y programas políticos públicos.

Desalojar el ego y el narcisismo

Desalojar el ego y el narcisismo

Los budistas tienen un pequeño axioma que explica de nosotros mismos más de lo que nos gustaría. Dicen que puedes entender la mayor parte de lo que está mal en el mundo y dentro de ti mismo por el hecho de mirar una foto de grupo.