La Lenta e imperceptible marcha de la bondad
El plan divino a menudo se desarrolla bajo un ala oscura, el error de hoy está al servicio de la verdad de mañana, y la providencia de Dios a menudo pasa por alto las estructuras de poder.
El Valor de los Ateos
En su monumental estudio del ateísmo, Michael Buckley sugiere que el ateísmo es, invariablemente, un parásito que se alimenta de una religión viciada. Se alimenta de una religión viciada, la acosan, y además como aves de rapiña la devoran.
¿He sido salvado?
Al famoso y tenaz psicólogo, Fritz Pearls, le preguntó un cristiano bien intencionado que si “él había sido salvado”. Él respondió diciendo, ¡todavía estoy tratando de averiguar cómo puedo ser útil!
El moralizador amargado – un riesgo para personas buenas y fieles
En un magistral libro sobre la gracia, Piet Fransen sugiere cómo podemos examinarnos sobre lo bien entendemos la gracia…
Nuestra necesidad de dar a los pobres
Necesitamos dar a los pobres, no porque ellos no necesiten, aunque así sea, sino porque lo debemos hacer para vivir sanamente. Este axioma, enraizado en la escritura, nos enseña que dar a los pobres es algo que debemos hacer por nuestra propia salud.
Luchando por entender el suicidio
Desgraciadamente en los tiempos que corren hay muchos caminos hacia el suicidio. Son muy pocos los que no hayan sido afectados profundamente cuando un ser querido se ha suicidado.
Moralización amargada
Uno de los peligros inherentes a intentar pasar toda una vida de fidelidad cristiana es que somos propensos a volvernos moralizadores amargados, hermanos mayores del hijo pródigo, airados y celosos de la supergenerosa misericordia de Dios, amargados de que las personas que se descarrían y se pierden puedan acceder tan fácilmente a la mesa del banquete celestial.
El poder de Dios como impotencia
El novelista y ensayista francés Léon Bloy hizo una vez este comentario sobre el poder de Dios en nuestro mundo: “Parece que Dios se ha condenado hasta el fin de los tiempos a no ejercer ningún derecho inmediato de amo sobre criado ni de rey sobre súbdito. Podemos hacer lo que queremos. Él se defenderá sólo por su paciencia y su belleza”.
Acedia y Sabbat
Los primeros monjes cristianos creían en algo que llamaban Acedia. Más coloquialmente, lo llamaban El diablo de mediodía, un nombre que describe esencialmente el concepto.
Llevar nuestras heridas a la Eucaristía
Recientemente me vino un hombre pidiendo ayuda. Cargaba en su alma profundas heridas, no físicas sino emocionales. Lo que me sorprendió inicialmente fue que, aun estando profundamente herido, no había estado severamente traumatizado ni en su infancia ni en su adultez.
Ortodoxia, pecado y herejía
Recientemente, mientras iba de camino a impartir un seminario, tuve la oportunidad de ir a la Catedral de aquel lugar para asistir a la eucaristía del domingo, y me sorprendió la homilía. El sacerdote usó el texto evangélico donde Jesús dice: “Yo soy la viña y vosotros los sarmientos”,





