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Dejar tras nosotros la paz como nuestro regalo de despedida

Dejar tras nosotros la paz como nuestro regalo de despedida

No hay nada como una buena muerte, limpia; una muerte que, aunque triste, deje detrás una sensación de paz. He sido testigo de ello muchas veces. En ocasiones, esto es reconocido explícitamente cuando alguien muere; otras veces, inconscientemente. Se conoce por su fruto.

Fiebre

Fiebre

John Updike, después de recuperarse de una seria enfermedad, escribió un poema que llamó Fiebre. Acaba de este modo: Pero es una verdad largamente conocida que algunos secretos están ocultos a la salud.

Dios y el principio de no-contradicción

Dios y el principio de no-contradicción

Cursé filosofía cuando aún era un poco inmaduro para ello, un joven de diecinueve años que estaba estudiando la metafísica de Aristóteles y Tomás de Aquino. Pero algo de un curso de metafísica permanece indeleblemente impreso en mi mente.

Las iglesias como hospitales de campaña

Las iglesias como hospitales de campaña

La mayoría de nosotros estamos familiarizados con el comentario del papa Francisco de que hoy la iglesia necesita ser un hospital de campaña. ¿Qué implica esto?

¿Por qué permanecer en la Iglesia?

¿Por qué permanecer en la Iglesia?

Hace varias semanas, después de dar una charla en una asamblea religiosa, la primera pregunta de la audiencia fue esta: ¿Cómo puedes seguir permaneciendo en una Iglesia que tuvo una parte tan importante en la creación y mantenimiento de escuelas residenciales para la colectividad indígena de Canadá? ¿Cómo puedes permanecer en una Iglesia que hizo eso?

¿Qué hay en el rostro de Dios?

¿Qué hay en el rostro de Dios?

Rezamos estas palabras con sinceridad. ¿Alguna vez las decimos verdaderamente a conciencia? ¿Podemos decir honradamente que las angustias que nos impulsan a arrodillarnos son un anhelo de ver a Dios?

Alegría: una señal de Dios

Alegría: una señal de Dios

Sólo existe una verdadera tristeza: ¡no ser santo! El novelista, filósofo y ensayista francés Léon Bloy acaba su novela La mujer pobre con esa frase tan citada. He aquí una cita de Léon Bloy menos conocida que nos ayuda a entender por qué hay tal tristeza en no ser santo. La alegría  es una señal segura de la vida de Dios en el alma.