Artículos en Espacios

La vida contada desde las cuatro esquinas del mundo.

Desarmado y peligroso

Desarmado y peligroso

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

Después de su primer arresto, el activista pacífico Daniel Berrigan pasó a la clandestinidad. Tras cuatro meses, fue capturado, pero clandestino durante esos meses, aunque sin ninguna amenaza para nadie, le pusieron en la lista de los Diez más buscados del FBI. Aquí se dio cierta ironía que no pasó desapercibida.

¿Por qué hay algo en vez de nada?

¿Por qué hay algo en vez de nada?

por: Ron Rolheriser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

El teólogo belga Jan Walgrave, que dirigió mi tesis doctoral, fue un verdadero intelectual y, además, singular. Verdadero, en ese su pensamiento, natural e instintivamente gravitado hacia las eternas cuestiones filosóficas de esencia y existencia. ¿Por qué estamos aquí? ¿Quiénes somos en realidad?

Las tentaciones de la persona buena

Las tentaciones de la persona buena

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Muchos de nosotros estamos familiarizados con una frase de T.S. Eliot frecuentemente citada: La última tentación es la traición más grave: realizar la acción correcta por razón equivocada. Esta -sugiere él- es la tentación de la persona buena. ¿Cuál es la tentación?

Rivalizando con nuestras propias almas

Rivalizando con nuestras propias almas

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Tenemos muchas fotografías de Teresa de Lisieux. A su hermana Celine le gustaba usar una cámara y tomó muchas fotos de Teresa, pero hay algo interesante que notar en esas fotos. La carmelita británica Ruth Burrows hizo en una ocasión un estudio de esas fotos y comentó que, en todas ellas, Teresa siempre está de alguna manera sola, para ella misma, aun cuando esté en una foto de grupo.

Nuestros compañeros creyentes: amigos, no adversarios

Nuestros compañeros creyentes: amigos, no adversarios

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

La identidad denominativa se proyecta en mí profundamente. Nacido, bautizado y educado como católico romano, el Catolicismo Romano es mi segunda naturaleza, como una marca sobre mi piel. No tengo ningún pesar del congénito poder que esto tiene sobre mí, aun cuando ahora pienso en él más como un fundamento que como un punto final en mi camino de fe.

Gracia barata

Gracia barata

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Existe hoy una cierta tensión entre los cristianos: por una parte, aquellos que extenderían la misericordia de Dios por todas partes, aparentemente sin condiciones; y por otra, los que son más reticentes y discriminadores en dispensarla.

El suicidio y nuestros malentendidos

El suicidio y nuestros malentendidos

por: Ron Rolheriser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Margaret Atwood escribió una vez que en ocasiones una cosa necesita ser dicha, y dicha, y dicha de nuevo, hasta que ya no se necesite decirla más. Por eso escribo anualmente una columna sobre el suicidio, generalmente diciendo las mismas cosas una y otra vez.

Mujeres, desigualdad y feminismo

Mujeres, desigualdad y feminismo

por: Ron Rolheriser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Aún hay gente por todas partes que cree que ya no existe ningún problema relativo a la condición de las mujeres. Amplia es la creencia de que hoy, al menos en los países democráticos, las mujeres gozan de total igualdad con los hombres.

El sentido del humor de Dios

El sentido del humor de Dios

por: Ron Rolheriser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Si confiamos auténticamente en la escritura, en nuestra propia experiencia y en nuestra propia sensatez, sólo podemos concluir que Dios tiene cierto sentido del humor, incluso fuerte y astuto. ¿Dónde está la evidencia?

¿Qué hay en una despedida?

¿Qué hay en una despedida?

por: Ron Rolheriser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Las despedidas pueden ser duras. Cuando amamos a alguien que se marcha, hay siempre tristeza, particularmente desgarradora cuando ese ser querido se ausenta por muerte. Aun así, sabemos por experiencia que al final del día las despedidas no son tanto una muerte cuanto una transición. Una manera de estar presente uno con otro está acabando y dando paso a otra que es solo el comienzo y, a la larga, servirá mejor al amor.