Sábado de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario. El Santísimo Nombre de María
Lc 6,43-49. ¿Por qué me llamáis «Señor, Señor», y no hacéis lo que digo?
Lc 18, 9-14. El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo, no.