Sábado de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario. El Santísimo Nombre de María
Lc 6,43-49. ¿Por qué me llamáis «Señor, Señor», y no hacéis lo que digo?
Lc 7, 36-50. Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho.