Lunes de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
Lc 4, 16-30. Me han enviado a evangelizar a los pobres. Ningún profeta es aceptado en su pueblo.
Lc 7, 31-35. Hemos tocado la flauta y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado.