Sábado de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario. El Santísimo Nombre de María
Lc 6,43-49. ¿Por qué me llamáis «Señor, Señor», y no hacéis lo que digo?
Mateo 19, 3-12. Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres, pero al principio no era así