Sábado de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario. El Santísimo Nombre de María
Lc 6,43-49. ¿Por qué me llamáis «Señor, Señor», y no hacéis lo que digo?
Lc 21,34-36. Estad despiertos, para que podáis escapar de todo lo que está por suceder.