Sábado de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario. El Santísimo Nombre de María
Lc 6,43-49. ¿Por qué me llamáis «Señor, Señor», y no hacéis lo que digo?
Lc 14, 25-33. El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.