Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, mártires.
Lc 7, 31-35. Hemos tocado y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado.
Mt 12, 46-50. Señalando con la mano a los discípulos, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos».