Lunes de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
Lc 4, 16-30. Me han enviado a evangelizar a los pobres. Ningún profeta es aceptado en su pueblo.
Mc 3, 7-12. Los espíritus inmundos gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios», pero él les prohibía que lo diesen a conocer.