Comentario al Evangelio del 29 de abril de 2026
El amor va primero a los que más lo necesitan, a aquellos que no son reconocidos, valorados, a los que están en las cunetas de los caminos, los olvidados.
En el Evangelio de hoy Jesús nos revela que el Padre es el Dios no delos “sabios y entendidos”, sino de los pequeños, de los que son vulnerados, de los frágiles, los alejados de la “grandeza “del mundo, de los necesitados de salvación. El mundo se empeña en secuestrar la pequeñez, la humidad, quiere que seamos grandes y el Evangelio nos recuerda que necesitamos caminar de la mano de los otro, hacerse pequeño para entrar en el reino y conocer así la intimidad entre el Jesús y el Padre. ¿Somos defensores de lo pequeños o deseamos la grandeza y el poder?
Él se compromete a enseñarnos con paciencia y humildad. Acerquémonos a Él cuando experimentemos nuestra pequeñez, nuestro cansancio, nuestras incoherencias y nuestros problemas nuevos y viejos con los que tropezamos cotidianamente.

