Comentario al Evangelio del 28 de septiembre de 2026

Fecha

28 Sep 2026

En los últimos años ha habido unas películas que llevaban por título “Misión Imposible”, remedo de una serie de los 60 y protagonizadas por Tom Cruise. En aquellas películas el protagonista se enfrentaba a misiones imposibles pero al final siempre lograba vencer. Aquellas películas tenían un final feliz.

Pero la vida no es siempre así. Cuando leo textos evangélicos como el de hoy, pienso que Jesús intentó una auténtica “misión imposible” y no sé, no estoy seguro, de que haya conseguido vencer. Porque se enfrentó a unos atavismos que están metidos en lo más profundo de nuestra mente. Y no es fácil desprenderse de ellos.

El primero es esa escena en la que los discípulos empiezan a hablar sobre quién es el más importante entre ellos. Jesús no dice nada pero pone un niño delante y proclama solemnemente, desde la perspectiva del Reino, la primacía del más débil. Así de claro. Así de sencillo. Así de “imposible”. Porque dos mil años después, nosotros seguimos teniendo clarísimo que hay jerarquías (hasta de la iglesia se dice que es esencialmente jerárquica), que hay unos que son más importantes que otros. Ese sueño de igualdad radical, de preferencia por los más débiles, de Jesús y del Reino por el que entregó su vida, se ha quedado, incluso en la misma iglesia, en un sueño del que brotan aquí y allá algunas realizaciones en la entrega de personas concretas pero que no se termina de hacer realidad del todo. Sigue siendo una “misión imposible” y pendiente.

Y el segundo es esa separación que marcan los discípulos entre los nuestros y los otros. Ahí van las fronteras, los prejuicios, los límites, las murallas, las cerraduras, los temores frente al otro, las guerras. Otros atavismo que ha marcado la historia de la humanidad y la ha llenado de sangre. Los discípulos no entienden que en el Reino no hay fronteras, que todos somos hermanos y hermanas y que ya va siendo hora de que todos nos pongamos a trabajar por el bien de todos.

Jesús intentó esa “misión imposible” de romper esos atavismos y abrir un futuro nuevo para la humanidad. A ver si nosotros logramos ser como Tom Cruise y hacer que esta historia tenga un final feliz.

¡No hay eventos!