Comentario al Evangelio del 27 de agosto de 2026
Hace ya unos cuantos años me tocó acompañar a un familiar mío, mayor que yo, a unas urgencias hospitalarias. Llevaba unos días sintiéndose mal pero no quería ni oír hablar de médicos. El hecho es que fue llegar a urgencias y de allí pasar al quirófano en pocos momentos. Lo que llevaba no era precisamente leve. Pero lo que se quedó grabado en mi memoria fue lo que iba diciendo mi familiar mientras que nos acercábamos a las urgencias. Todo era quejarse porque él “no tenía previsto enfermarse ahora”. Él tenía “mucho que hacer”. Estaba claro que aquella enfermedad no le dejaba cumplir con lo que tenía en su agenda de trabajo, relaciones familiares, etc. La enfermedad había llegado de golpe, sin avisar, no estaba prevista ni planificada.
Así es la vida. Así es como Jesús, con gran sentido común, nos avisa a todos en el texto evangélico de hoy. “Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.” La verdad es que el futuro no lo controlamos. De ninguna manera. Ni el futuro lejano. Ni el futuro cercano. Lo que tenemos es este presente, este ahora, en el que estamos, con el tiempo –segundos, minutos, horas…– que se nos va escapando como la arena de la playa se nos va cayendo de entre los dedos de la mano donde intentamos retenerla.
Es ahora y no mañana cuando tenemos que vivir en cristiano. Es ahora y no mañana cuando tenemos que perdonar, que ser misericordiosos, que trabajar por la justicia y la fraternidad. Es ahora y no mañana cuando tenemos que dar la mano al hermano o hermana necesitado y compartir lo que tenemos. Sobre todo, porque no sabemos si tendremos un mañana. Pero, más importante, para no desperdiciar este presente que tenemos, para no tirar por la borda este ahora que es lo único que tenemos.
A la hora que menos pensemos llegará el Hijo del Hombre y nos preguntará qué hemos hecho con nuestra vida. Y no valdrá de nada decir que en nuestra programación lo de vivir el Evangelio lo teníamos planificado para mañana. Porque ya será tarde.
Fernando Torres, cmf