Comentario al Evangelio del 20 de enero de 2026
Para Jesús lo importante no es la “Religión”, los ritos, las normas, el culto, sino el bien de la persona. A unos esto les desconcertó y escandalizó y a otros – pobres, desvalidos, pecadores – les despierta la esperanza, lea ayuda a vivir y a levantar la cabeza.
La “religiosidad de las normas” nos da seguridad, pero está lejos del Espíritu de Jesús que quiere que sus amigos no son sean perfectos cumplidores sino humildes seguidores, auténticos. Jesús quiere reconducir todo hacia Dios.
Para Jesús el bien de la persona está por encima de toda tradición, ley, institución y tiene que favorecer el caminar hacia la plenitud del hombre, no a la exclusión.
Jesús manifiesta cómo el Dios a quien el sábado está dedicado es un Dios compasivo y misericordioso. Dios no necesita hacernos sufrir ni imponernos leyes. Quiere hacernos el bien. Si queremos actuar como Jesús, no podemos dedicarnos a perseguir a los demás. “No nos cansemos de hacer el bien”.
Salvador León, cmf

