¿Pero quién es éste? Queridos hermanos, paz y bien. No es fácil ser profeta. Que se lo digan a Natán, al que le cayó la poco agradable tarea de denunciar ante el rey todopoderoso una injusticia flagrante… Hace falta valor para presentarse ante el monarca y recordarle su pecado, de pensamiento, palabra, obra y omisión… […]