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Vida Cristiana

El realismo de la gracia

El realismo de la gracia

¿Es la gracia algo abstracto? Descubre el realismo de la gracia y cómo la acción de Dios se manifiesta en nuestra realidad humana más concreta y sencilla.

Verdaderos y falsos profetas

Verdaderos y falsos profetas

¿Cómo distinguir la voz de Dios? Aprende a identificar a los verdaderos y falsos profetas mediante los frutos y la coherencia del mensaje cristiano.

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

María sólo puede aparecer como madre allí donde la Iglesia resume y rehace el camino de Jesús, como espacio en que se ofrece el reino al conjunto de los hombres, en palabra de misión y en gesto de acogida abierta para todos.

Dejarse guiar por el Espíritu.

Dejarse guiar por el Espíritu.

El director espiritual debe ser y saberse un simple instrumento, y un instrumento enteramente dócil, del Espíritu Santo, que es el primero y, en realidad, el único Director.

Angelus de la  alegría

Angelus de la alegría

He aquí la esclava del Señor, Y tú te abriste a los júbilos y aceptaste el mandato: «Hágase en mí según tu Palabra».

El realismo de la gracia

El realismo de la gracia

¿Es la gracia algo abstracto? Descubre el realismo de la gracia y cómo la acción de Dios se manifiesta en nuestra realidad humana más concreta y sencilla.

Verdaderos y falsos profetas

Verdaderos y falsos profetas

¿Cómo distinguir la voz de Dios? Aprende a identificar a los verdaderos y falsos profetas mediante los frutos y la coherencia del mensaje cristiano.

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

María sólo puede aparecer como madre allí donde la Iglesia resume y rehace el camino de Jesús, como espacio en que se ofrece el reino al conjunto de los hombres, en palabra de misión y en gesto de acogida abierta para todos.

Dejarse guiar por el Espíritu.

Dejarse guiar por el Espíritu.

El director espiritual debe ser y saberse un simple instrumento, y un instrumento enteramente dócil, del Espíritu Santo, que es el primero y, en realidad, el único Director.

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