Ronald Rolheiser | En el Exilio
uscamos incansablemente un hogar que va más allá de cuatro paredes: un espacio interior de verdad, fidelidad y coherencia donde el Evangelio y el amor cobran pleno sentido.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
uscamos incansablemente un hogar que va más allá de cuatro paredes: un espacio interior de verdad, fidelidad y coherencia donde el Evangelio y el amor cobran pleno sentido.
Hay una buena razón por la que espontáneamente nos sentimos incómodos frente a gestos patentes de intimidad que pretenden realmente expresar emoción personal.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
uscamos incansablemente un hogar que va más allá de cuatro paredes: un espacio interior de verdad, fidelidad y coherencia donde el Evangelio y el amor cobran pleno sentido.
Hay una buena razón por la que espontáneamente nos sentimos incómodos frente a gestos patentes de intimidad que pretenden realmente expresar emoción personal.