El amigo auténtico es siempre único, pero no en el sentido de exclusivo, sino en el sentido de inconfundible.
El amigo auténtico es siempre único, pero no en el sentido de exclusivo, sino en el sentido de inconfundible.
Orar es dejarse mirar amorosamente. La vida espiritual cristiana no puede resultar nunca fácil, cómoda o barata.
La virginidad, la pobreza y la obediencia constituyen las tres dimensiones más hondas del vivir humano de Cristo.
En numerosas ocasiones, no ha sido fuente de paz y de alegría, sino de escrúpulos y hasta de tortura interior.
El verdadero profeta, por ejemplo, está siempre entre dos fuegos. Habla a los hombre en favor de Dios; y habla a Dios en favor de los hombres.
Una comunidad de vida-misión.
La opción radical por Dios, por el Dios de Jesucristo, ha de traducirse necesariamente en una opción radical por el hombre.
La dimensión teologal-contemplativa de la Vida Consagrada
No es, tanto la muerte de Cristo la que nos ha salvado, cuanto su obediencia hasta la muerte.
Jesús es no sólo la personificación de la autoridad, sino también la personificación de la obediencia.
El anuncio y la denuncia, desde la propia vida y desde la palabra, es lo que caracteriza al verdadero profeta de Dios.