Es una gracia de Dios encontrarse con mujeres y hombres “felices”, con grupos y comunidades “felices”, en los que -a pesar de todo- reina el buen humor.
Es una gracia de Dios encontrarse con mujeres y hombres “felices”, con grupos y comunidades “felices”, en los que -a pesar de todo- reina el buen humor.
María les recordaba el modo de ser de Jesús, sus gestos y palabras.
Padre, hoy quiero pedirte por mis hermanos de comunidad.
Descubre por qué la oración compartida fortalece la fe y la fraternidad. Aprende cómo el encuentro comunitario transforma nuestra vida espiritual hoy.
Es una gracia de Dios encontrarse con mujeres y hombres “felices”, con grupos y comunidades “felices”, en los que -a pesar de todo- reina el buen humor.
María les recordaba el modo de ser de Jesús, sus gestos y palabras.
Padre, hoy quiero pedirte por mis hermanos de comunidad.
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