Liturgia Viva del VIII Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo C)

La viga en el ojo

Saludo (Ver Segunda Lectura)
Demos gracias a Dios por dar la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Que el Señor Jesús Resucitado esté siempre con vosotros.
Y también contigo.

Introducción del Celebrante
¿Por qué prácticamente todos nosotros nos damos cuenta de los defectos y fracasos de los demás, y sin embargo estamos ciegos a nuestras propias deficiencias? A menudo culpamos a los demás de lo que vemos en nosotros mismos. Miremos hoy a Jesús aquí entre nosotros. Sí, él vino para salvar a la gente de sus pecados, pero no juzgaba y condenaba a la gente, sino que la atraía por su actitud abierta de fraternidad, valoración del bien que hay en ellos y por darles nuevas oportunidades en la vida. Hay mucho que aprender de él. Pidámosle su bondad de corazón.

Ley Penitencial
Pidamos al Señor que no nos condene de la misma manera que juzgamos a los demás, sino que nos perdone y nos dé bondad de corazón.
(pausa)

Señor Jesús, tú sabes a dónde nos llevas y estamos dispuestos a seguirte por el camino de la vida y del perdón. Señor, ten piedad.
R/ Señor, ten piedad.
Jesucristo, tú aceptas a las personas tal como son, para que puedas convertirlas y salvarlas: Cristo, ten piedad.
R/ Cristo, ten piedad.
Señor Jesús, en la bondad de tu corazón trajiste el perdón donde había odio, la alegría donde había tristeza: Señor, ten piedad.
R/ Señor, ten piedad.
Señor, te damos gracias por la curación que nos traes con tu amor perdonador. Haznos pacientes como tú y guíanos a la vida eterna. R/ Amén.

Oración colecta:
Oremos para que Cristo sea siempre nuestra luz y guía (pausa)
Señor, amando a mi padre,
no nos has dado ningún guía ciego que nos guíe,
sino a nuestro único Maestro Jesucristo, cuyos discípulos de lento aprendizaje somos.
No había venido a condenarnos, sino a perdonar y a salvar.
Danos ojos claros para mirar en nuestros propios corazones y conciencias,
pero oscurecerlos con las sombras del amor
cuando vemos las faltas de los que nos rodean.
Y que podamos inspirar a otros con nuestra vida como la de Cristo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. R/Amen.

Primera lectura (Ecl. 27:4-7): El árbol es conocido por sus frutos
Una persona revela su cualidad religiosa por la manera de hablar.

Segunda lectura (1 Cor 15, 54-58): Muerte, estás derrotado!
En Cristo, la muerte y el pecado han sido derrotados. Si lo seguimos, siempre lo superaremos.

Evangelio (Lc 6,39-45): Nuestra fe no debe desacreditar el Evangelio
No debemos seguir a guías que no saben adónde van. Y debemos dejar que nuestra propia vida como la de Cristo inspire a otros.

Intercesiones Generales
Por su vida, muerte y mensaje Jesús nos enseñó la misericordia perdonadora de Dios, que busca salvar, no condenar. Que sigamos su ejemplo y le oremos:
R/ Señor, guíanos por el camino de la vida
- Para que Jesús muestre a la Iglesia el camino a seguir en las circunstancias a menudo difíciles de nuestros días, un camino hacia el perdón y el amor, y hacia la justicia y la verdad, oremos:
R/ Señor, guíanos por el camino de Fe.

- Para que Jesús muestre el camino a seguir a los buscadores honestos de la verdad y la bondad, para que no sean engañados por falsos líderes, oremos:
R/ Señor, guíanos por el camino de la vida.
- Para que Jesús nos muestre el camino a seguir a aquellos que en la bondad de su corazón están dispuestos a servir a la causa de la paz y la amistad, oremos:
R/ Señor, guíanos por el camino de Fe.
- Para que Jesús muestre el camino a seguir a aquellos que fácilmente condenan y son reacios a perdonar y aceptar a la gente, oremos:
R/ Señor, guíanos por el camino de Fe.
- Para que Jesús nos muestre el camino a seguir, para que aprendamos a ver el mal que hay en nosotros y no condenemos más a otros por los errores que nosotros también estamos inclinados a cometer, oremos:
R/ Señor, guíanos por el camino de fe.
Señor Jesucristo, abre los ojos de todos los espiritualmente ciegos que han perdido su camino en la vida. Por tu amor y tu fuerza guíanos a todos al Padre que ama a todos.
Sé nuestro maestro ahora y para siempre.
R/ Amén.

Oración sobre los dones
Señor nuestro Dios, tu Hijo Jesús trajo la luz en nuestras tinieblas: abrió los ojos de los ciegos.
Danos a tu Hijo aquí en esta eucaristía para que nos abra los ojos a tu amor perdonador y a tu bondad presente en las personas.
Concede esto en el nombre de Jesús el Señor. R/ Amén.

Introducción a la Plegaria Eucarística
Con Jesús damos gracias al Padre por su bondad: a través de Jesús, nos ha dado luz y vida, un objetivo por el que trabajar, un camino a seguir. Es una alegría para nosotros expresar nuestra gratitud.

Introducción al Padrenuestro
Que ahora brote de la bondad de nuestro corazón la oración que Jesús mismo nos enseñó:
R/ Padre Nuestro...

Líbranos…
Libéranos Señor, de todo mal, sobre todo del mal del pecado.
Ayúdanos a ver el rayo en nuestros propios ojos
y nos hace amables y comprensivos con los demás.
Guíanos juntos en alegre esperanza hacia la venida en gloria
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. R/ Por el reino...

Invitación a la comunión
Este es Jesús, el Cordero de Dios que ha quitado la muerte del pecado y nos conduce a la resurrección. Felices somos por recibir la comida y la bebida de la vida.
R/ Señor, no soy digno....

Oración después de la comunión
Dios nuestro Padre,
nos has dejado compartir a todos nosotros aquí,
con nuestras faltas y hábitos irritantes,
en la comida de amistad y unidad de Jesucristo tu Hijo.
Haz que nos acojamos los unos a los otros también en la vida cotidiana
y que cubramos los defectos de los otros con el manto del amor.
Que venzamos el mal con el bien y traigamos tu paz a esta tierra.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. R/ Amén.

Bendición
San Pablo nos ha advertido hoy que nunca admitamos la derrota en el bien, que nunca dejemos de seguir a Jesús.
¿No sería eso aplicable también a dejar de buscar faltas en los demás
mientras olvidamos alegremente nuestros propios errores y fracasos?
Sí, seamos amables unos con otros, como Dios ha sido bueno y amable con nosotros, con la bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. R/ Amén.
Vayamos con alegría y agradecimiento, porque Dios ha sido bueno con todos nosotros.
R/ Gracias a Dios.