Comentario al Evangelio del

Paulson Veliyannoor, CMF

Altar Singular

Es hora de que redescubramos la relevancia de María Goretti. Una joven con el corazón puesto en Dios. "Una vid extendida, rica en frutos", como observa Oseas sobre Israel en la primera lectura de hoy. Pero a diferencia de Israel, ella no construyó muchos altares para adornar con piedras sagradas a muchos dioses. Sólo tenía un altar; había espacio para un solo Dios. Su cuerpo era el templo del Espíritu, y no permitía que nadie lo profanara. Aunque tuviera que pagar con su vida.

El Evangelio nos invita a meditar sobre nuestra llamada. El sujeto y el objeto de nuestra llamada es Dios; nadie más. En este amor singular de nuestro corazón consiste la castidad: La llamada a subordinar y consagrar todos nuestros amores terrenales a ese amor primario: el de Dios. Que Santa María Goretti inspire a nuestros jóvenes.