Comentario al Evangelio del

José Luis Latorre, cmf

Queridos amigos.

El lunes nos decía la Palabra de Dios. “Sed santos porque yo el Señor, vuestro Dios, soy santo” (Lev19, 1), y hoy Jesús nos dice: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5, 48).  En las lecturas del lunes la santidad era las obras de misericordia hacia el prójimo. Hoy Jesús nos propone algo más: el amor a los enemigos, a aquellos que nos quieren mal.

En la vida todos tenemos a alguien que no nos cae bien, que se nos hace pesado, casi insoportable. Quizá no lleguemos  al extremo de odiarlo o desearle algún mal, pero sí que preferimos actuar como si no existiera o huir para evitar encontrarnos con él, es decir no queremos tener ningún trato y actuamos con indiferencia ignorando a esa persona.

Jesús nos pide una caridad sin restricciones y una oración que abarque a todos, incluso a los que nos hacen sufrir. Y esto porque el Padre Dios nos quiere hijos semejantes a él en el obrar el bien, es decir así como su amor para con cada uno de nosotros es totalmente gratuito aunque nosotros seamos ingratos y pecadores, así debemos ser nosotros con los demás aunque nos ofendan.  La gratuidad del amor es la regla suprema de las relaciones humanas.

Si oramos por alguien que nos ha herido o que nos molesta le pondremos un rostro y un nombre, es decir que existe para nosotros. Si rogamos por él nos daremos cuenta que nuestra actitud hacia él –“el enemigo”- cambia y lo miraremos con más compasión, comprensión y misericordia. Y nuestro corazón recobrará poco a poco la paz perdida.

Leed esta historia: “¿Quién es el hombre más bueno del mundo?, preguntaba el catequista a su grupo. Mirad: Cuenta la historia que había un sacerdote  muy bueno, rezaba mucho. Y todo el mundo decía que era un ¡SANTO! Él no se lo creía, pero un día le dijo a Dios  -”Señor, ya ves lo que la gente dice de mí, que soy un SANTO. ¿ES CIERTO, SEÑOR? Y el Señor le contestó: - ¿Para qué quieres saberlo, amigo mío? -Si lo soy, para estar seguro. Y si no lo soy para ir junto al hombre que me puede enseñar a ser santo. Dios le dijo: Está bien. Ven, te mostraré al hombre verdaderamente santo, mi mejor amigo.

El Señor tomó al sacerdote de la mano y le fue guiando por la ciudad hasta llegar a la casa del carnicero. -Entra, le dijo Dios. ¿Dónde, Señor? -En la casa del carnicero. -No parece tan santo, Señor. Es un poco pesado este señor...

El cura  se acordó de lo que había pedido a Dios y entró. Estaba el carnicero terminando su tarea de la mañana. - ¡Bienvenido a mi casa! ¡Pase, pase!

El sacerdote  no salía de su asombro, pues no comprendía cómo un hombre tan normal y corriente podía ser modelo de santo. ¿Dónde estaría su santidad? - ¿Se quedará a almorzar con nosotros? El sacerdote  dudaba, pero al fin dijo: - Bueno, está bien. Una vez que vengo....

Y observó cómo el señor preparaba la mesa. Mientras su esposa y sus hijos se sentaban, él entró en un cuarto de al lado. El sacerdote le siguió con la mirada. En el cuarto había un hombre anciano acostado. El carnicero lo limpió, le dio de comer en la boca, le colocó con mucho cariño la ropa de la cama y volvió otra vez a la mesa.

- El abuelo, ¿es su padre?, preguntó el cura    - No, no. Yo soy huérfano de padre desde niño. - ¿Y quién es entonces el abuelo? - Es una historia muy larga, pero ya que me pregunta le voy a contar: Hace años él fue llegando a nuestra carnicería escapando de la justicia. Le perseguía la policía. Había matado a un hombre. Me pidió por misericordia que lo recibiera en casa. Yo le abrí. Después supe que él había matado a mi padre. Quise enseguida vengarme. Lo tenía en mi mano. Además él no sabía quién era yo. Un vecino me dijo que al menos lo denunciara a la policía o que lo hiciera salir de casa pues era un  peligro para toda la familia. Yo le dije a mi señora: He rezado mucho delante del Crucificado y escuché una voz que me decía: “Si perdonas de corazón a tu hermano, tu Padre que ve en lo escondido te recompensará”

Entonces el sacerdote  comprendió con toda claridad por qué el carnicero era un santo. HABÍA SABIDO AMAR A SU ENEMIGO.

Comentarios
gissell
gissell

hace 22 horas, 34 minutos
Es una tarea difícil el perdonar a nuestros enemigos pero hay que darse cuenta que así como Dios Perdona nuestras ofensas debemos nosotros perdonar a los que nos ofenden aunque sea casi imposible, Porque cuando uno tiene muchos enemigos a los que ignora nosotros no estamos en paz y nos sentimos mal interiormente
Me gusta 0
Maritza
Maritza

hace 2 días, 6 horas
Dificil mandato de nuestro Señor. Oremos por nuestros enemigos xq Dios, nuestro Padre nos recompensará.
Me gusta 0
serafin
serafin

hace 2 días, 13 horas
Quiero perdonar al hombre que cometió ayer la barbarie en una mezquita en Nueva Zelanda, tanta sangre fría! tanto cinismo! oremos por él y pidámosle a Dios, paz en la tumba de todas las víctimas.
Me gusta 0
Raymundo R H
Raymundo R H

hace 2 días, 13 horas
Señor mío y Dios mio Jesucristo, te pido por favor me llenes de humildad para reconocer que yo soy pecador y que asi como tú me perdonas yo perdone a los que me ofenden que sepa poner la otra mejilla y rezar por ellos como tú me mandas en el Evangelio del día de hoy, bendito seas por siempre Señor, amén.
Me gusta 0
Teresa
Teresa

hace 2 días, 14 horas
El evangelio de hoy me ha fortalecido grandemente, porque me lleva a reconocer que estoy llamada a la Santidad y que la santidad se alcanza con el amor a Dios y al prójimo, perdonar en muchas ocasiones no es fácil, pero si contamos con la gracia de Dios se alcanza.
Me gusta 0
valentina peña
valentina peña

hace 2 días, 14 horas
estas enseñaza de hoy nos dice que el señor nos pone a prueba a cada uno de nosotros en el amor la fe la esperanza la entrega en el servicios a los demas. y que debemos tener cuidado con nuestra acciones en el dia adia
Me gusta 0
Alicia
Alicia

hace 2 días, 14 horas
Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
Son los mandamientos del Señor, que nos dan Vida eterna, Entonces ¿ porque no acatarlos??.
Puede ser por ignorancia o porque somos tercos, necios.....no valoramos.
Por lo que sea, Señor te pido nos orientes y nos des tu espíritu para acatar tus leyes.

Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.

El Padre celestial nos pone leyes porque nos ama y así debemos entenderlo. Nos muestra el camino y nos hace libres de escoger.
Muy dichoso quien escoge el buen camino, pues siempre tendrá vida abundante.

Tanto es el Amor de Dios, que rectifica la ley dada por Moisés y corrige lo que pueda estar mal entendido.
Y nos enseña que el Amor no tiene limites.

Debemos amar sin medida y perd » ver comentario
Me gusta 0
Enrique Calero
Enrique Calero

hace 2 días, 15 horas
En el Evangelio de hoy claramente aflora la noble virtud del PERDÓN...y es que para amar al enemigo hay que perdonar sus agravios..la historia del carnicero es tan elocuente y difícil de asimilar porque perdonar y abrir las puertas de mi casa a quien mató nada manos que a mi padre es impensable pero he ahí el ejemplo..el carnicero cumple con el mandato de Dios de armar y perdonar al enemigo y lo hace consciente y de todo corazón.. en verdad que es un santo. ..veamos este ejemplo y pensemos que es posible perdonar por difíciles que sean los agravios y estoy seguro que nuestro corazón y nuestra conciencia estarán limpios y aliviados para recibir la gracia del Señor ..Amén
Me gusta 0
Paulina Vargas
Paulina Vargas

hace 2 días, 15 horas
He venido orando con la palabra estos días y doy gracias por las reflexiones que se comparten, gracias por este espacio, Dios bendiga a cada uno.
Me gusta 0
Graciela
Graciela

hace 2 días, 18 horas
Parece imposible este llamado a la santidad! Pero el sabe que como cordero en sacrificio ,nos redimió y también nos abrió el camino a seguir ... No hagamos en vano esta entrega de amor y salvacion y con lo que El nos de hagamos este mandato de santidad!!!amen
Me gusta 0
Maria Luisa Ros
Maria Luisa Ros

hace 2 días, 13 horas
Muy linda historia. En verdad esa deve ser nuestra actitud amar al enemigo . En realidad todos tenemos esa persona que no nos cae bien o uno no le cae bien a ellos. Yo tengo unos vecinos así no se que les pasa a ellos con migo pero yo vivo orando por ellos precisamente ayer lo salude y no me contestaron pero eso no me va hacer rendirme yo sigo saludando lo le hecho la Bendición Jesús nos pide orar sin restricciones Dios es Amor. Amén. Dios lis Bendiga siempre
Me gusta 0
Winston Nolasco
Winston Nolasco

hace 2 días, 14 horas
Muy Hermoso!!! Me encanto! :)
Me gusta 0
Carmen
Carmen

hace 2 días, 20 horas
"Dichoso el que camina en la voluntad del Señor"
Señor,yo quiero seguir de todo corazón tu voluntad,pero del dicho al hecho hay mucho trecho.Son muchos los momentos del día que no estoy en sintonía contigo y no me entero de lo que me indicas.Estoy lejos de Ti queriendo solucionar todas las cosas según mi parecer,
mis criterios y mis intereses. Sólo cuando me paro a pensar y te pregunto...¿Señor,estas contento de mí?sólo entonces veo mis egoísmos,
mi orgullo disfrazado de mil caretas y mi poca caridad hacia el prójimo.
Santa Teresa de Lisiux dice:" Hacer el bien,sin la ayuda de Dios, es tan imposible cómo hacer brillar el sol a medianoche. Desde que el Señor me hizo comprender que nada podía hacer por mi misma,la tarea que me confiasteis dejó de parecerme difícil. Vi q » ver comentario
Me gusta 0
Nachodoctor
Nachodoctor

hace 2 días, 21 horas
En época de elecciones hemos de ser especialmente delicados en no hablar mal de otras personas incluso aunque tengan opciones muy contrarias a nuestro parecer.
Debemos defender aquellas ideas que ayudan a una visión cristiana de la vida pero siempre respetando y queriendo a quienes no las comprenden y quieren opciones contrarias.
Me gusta 0
Jose Manuel
Jose Manuel

hace 2 días, 23 horas
“Si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis?”

Evangelio nos exhorta al amor más perfecto. Amar es querer el bien del otro y en esto se basa nuestra realización personal.
El amor tiene su fundamento y su plenitud en el amor de Dios en Cristo. La persona es invitada a un diálogo con Dios. Uno existe por el amor de Dios que lo creó, y por el amor de Dios que lo conserva, «y sólo puede decirse que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente este amor y se confía totalmente a su Creador El amor humano debe, por tanto, ser custodiado por el Amor divino, que es su fuente, en él encuentra su modelo y lo lleva a plenitud. Por todo esto, el amor, cuando es verdaderamente humano, ama con el corazón de Dios y abraza incluso a los enemigos. Si no es así, uno » ver comentario
Me gusta 0
Nelly Vallejo
Nelly Vallejo

hace 3 días
El evangelio de hoy 16 de marzo, nos invita para que sigamos el ejemplo de Jesús que siempre estuvo dispuesto a perdonar y nos enseñó desde la cruz a dar el perdón para vivir en completa armonía y tranquilidad con nosotros mismo solo así es posible comprender el alivio que se siente al perdonar, el Señor, cada día nos da su amor infinito, no discrimina a nadie, todos somos iguales para él, por eso nos envía el sol, nos da la lluvia y todo lo que realmente necesitamos, cada día debemos estar recorriendo el sendero que el Señor nos señala, porque él lo hace por amor y de igual manera nosotros debemos amar a todos aquellos que están a nuestro lado incluyendo a quienes nos hacen daño, con mayor razón debemos amarlos sin medida e ilimitadamente, disfrutemos mientras podamos tod » ver comentario
Me gusta 0
Wilfredo Benite
Wilfredo Benite

hace 3 días
Muy bueno e instructivo.
Me gusta 0
Graciela
Graciela

hace 3 días, 2 horas
Que difícil tarea amar a los que mo queremos! Al igual que aceptar a los 1ie piensan distintos que nosotros.y y El nos pide ser SANTOS ,como nos pide y alegrarnos en su nombre!!!! AMEN
Me gusta 0
Jose Manuel
Jose Manuel

hace 3 días, 4 horas
Comentario: al Santo Evangelio de hoy, 16/03/2019.

Al finalizar la experiencia maravillosa de la transfiguración, los discípulos bajaron del monte con ojos y corazón transfigurados por el encuentro con el Señor. Es el recorrido que podemos hacer también nosotros. El redescubrimiento cada vez más vivo de Jesús no es un fin en sí mismo, pero nos lleva a bajar del monte, cargados con la fuerza del Espíritu divino, para decidir nuevos pasos de conversión y para testimoniar constantemente la Caridad, como la ley de vida cotidiana. Transformados por la presencia de Cristo, y del ardor de su palabra, seremos signo concreto del amor vivificante dé Dios para todos nuestros hermanos especialmente para quien sufren, para los que se encuentran en soledad, y abandono, para los enfermos » ver comentario
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.