Comentario al Evangelio del

Fernando Torres cmf

 

Una esperanza gozosa y comprometida

      Si el Evangelio del domingo pasado situaba el nacimiento de Jesús, y con él el comienzo de la nueva Alianza, en un momento histórico concreto, las lecturas de hoy nos sitúan ante la necesidad de vivir este Adviento concreto en el aquí y ahora de nuestras vidas. La Navidad ya está cerca y preparar nuestra comunidad, nuestra familia y mi propia persona para esa celebración exige una cierta dedicación y atención. 

      Las dos primeras lecturas nos hablan de una actitud básica para este tiempo de Adviento: la alegría. La lectura de Sofonías comienza con una invitación a levantar la cabeza y el corazón: “Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, alégrate y gózate”. Hay una razón fundamentalista para que podamos disfrutar de esa alegría. Como dice el mismo profeta, “El Señor ha cancelado nuestra condena, se goza y se complace en nosotros”. Y termina con la única conclusión posible: “El Señor te ama”. Lo que se acerca, lo que vamos a celebrar dentro de unos días es el comienzo de la historia de nuestra definitiva liberación de todo lo que nos oprime, nos encadena y no nos deja ser personas. Lo que nos libera es precisamente ese amor que Dios nos tiene. La segunda lectura incide en la misma idea. Pablo pide a los filipenses, y a nosotros también, que estemos alegres en el Señor. Podemos confiar totalmente en él –nada nos ha de preocupar– y la paz de Dios habitará en nuestros corazones. La razón sigue siendo la misma: el Señor está cerca, nuestra liberación ya está en marcha. Ésa es la verdadera y más profunda razón para la alegría y el gozo del cristiano.

      El Evangelio nos ofrece otra perspectiva de la misma realidad. La alegría se expresa en el anuncio de la Buena Nueva de la salvación realizado por Juan Bautista. Pero la acogida de esa noticia no nos puede dejar indiferentes. Tiene consecuencias para nuestra vida. Lo mismo que los que escuchaban a Juan le preguntaron qué debían hacer, hoy también nos podemos hacer la misma pregunta. La respuesta de Juan no fue la misma para todos. Más bien tuvo en cuenta la diversa situación de cada persona. A unos se les pide compartir lo que tienen, a otros practicar la justicia, a otros no hacer daño a nadie ni abusar de su poder. Ahora es cuestión nuestra mirar a nuestra vida y preguntarnos qué hemos de hacer. Quizá no valga la misma respuesta para todos. Y a cada uno le tocará ser honesto y aplicar su respuesta a su propia vida. En todo caso, hay que saber que corre prisa hacerlo porque ya está cerca el que nos “bautizará con Espíritu Santo y con fuego”. Nuestra alegría no puede darse si no hay un verdadero cambio, una verdadera conversión. La Buena Nueva, si la acogemos en el corazón, nos cambia la vida y nos ayuda a descubrir el verdadero gozo: “el que viene es el que nos ama”.

 

Para la reflexión

      ¿Cómo podría vivir y expresar la alegría en estos días últimos de Adviento y en la Navidad que se aproxima? ¿En que puntos concretos mi vida debería cambiar si quiero acoger de verdad al Jesús que viene? ¿En la relación con los otros, con mi familia, conmigo mismo?

Comentarios
Nelly Vallejo
Nelly Vallejo

el 17/12/18
El evangelio de hoy 16 de diciembre, nos invita a vivir a plenitud con la palabra y el ejemplo de vida que Cristo nos da, somos hijos de Dios y estamos para ser aliciente de todos aquellos que sufren, que lloran, que se angustian, que padecen soledad, tristeza, dolor, soledad, hambre, injusticias, en fin, tantas cosas que el ser humano tiene en este mundo terrenal; todos debemos hacer la vida feliz a quienes necesitan, nuestro destino está hecho para compartir, para ser solidarios con quienes sufren ausencia de todo, hemos recibido unas virtudes que nos ayudan a complementar la vida tanto material como espiritual, amemos a nuestros hermanos que extienden su mano para que los levantemos del lugar donde han caído, compartamos lo poco o mucho que tengamos con nuestros hermanos más pobres y » ver comentario
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Alicia
Alicia

el 16/12/18
El comun del mensaje de hoy es estar alegres y gozosos en nuestro Dios.

Hacer el bien . Siempre hacer el bien en cualquier campo que nos desenpeñemos.
Lo dice Juan.
Cumpliendo cada cual con sus deberes y sirviendo a Cristo en el prójimo.

Señor todo poderoso gracias por esta palabra de Vida que nos regalas.

Ven a nuestras almas . Amen
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graciela
graciela

el 16/12/18
construyamos una ruta basada en las señales de misericordia y amor¡ el que vino ,viene y vendra .siempre cumple y nos libera ¡¡¡reconozcamos nuestra s debilidades ,orgullos, vanidades y falta de esperanza¡¡¡ ven pronto señor apresurate a socorrernos¡¡¡¡¡¡Amen
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Jesús Rojas
Jesús Rojas

el 16/12/18
debemos prepararnos para la llegada del único ser que nos puede aliviar y acabar con tan tas preocupaciones de toda índole; confiemos en ese niño que esta a punto de nacer y con su llegada renovar la esperanza en cada uno de nosotros...
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Raymundo R H
Raymundo R H

el 16/12/18
Señor mío Jesucristo ten piedad de nosotros, especialmente de nuestro nieto Aldo Sebastian, nuestra nuera Alejandra y de todos los niños discapacitados, de todos los enfermos y del mundo entero, amén.
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Hermana Esther
Hermana Esther

el 16/12/18
Que este día el Señor nos ilumine para entender el mensaje de su palabra, y estemos en la mayor disposición de vivir día a día su palabra, que nuestro testimonio de vida sea el dar gracias por su venida y por su regalo de salvación. Amén.
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victoriasnchez
victoriasnchez

el 16/12/18
Las lecturas de este tercer Domingo de Adviento invitan a ia
alegria.Pablo escribe a la pequeña comunidad de Filipos,y dice
que estén siempre alegres,porque el Señor de la vida "está
cerca".El anuncio de Juán Bautista es también causa de alegría
para todos,y de una manera especial para los más necesitados,
marginados ,impedidos ,carentes de cariño,de consuelo......
Todo el que tenga comida o túnica que comparta con el que no
tiene .La relación con Dios ya no se centra en el cumplimiento
de pequeños preceptos,sino en establecer una nueva relación con los hermanos.No mirando solo a los propios intereses.
Jesús:ayúdanos a comprometernos con los demás,para que no
nos acostumbremos a una vida cómoda y egoista.
Jesús,haznos testigos creíbles de ti y de tu Evangel » ver comentario
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verónica
verónica

el 16/12/18
es increíble todo lo que Dios nos enseña y da a conocer en todas y cada una de sus palabras a través de Jesús
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Carmen
Carmen

el 16/12/18
Las lecturas de este tercer domingo de adviento nos invitan a la alegría.
Todos deseamos vivir en paz y contentos;nuestro corazón esta sediento de felicidad, pero las aguas que ofrece el mundo no pueden saciar esta sed profunda del hombre.
Solo las aguas benditas de la palabra de Dios pueden saciar y calmar
la sed de vivir contentos y en paz.
En la primera lectura se nos dice: "¡no temas!" "¡no desfallezcas!"
El Señor esta en medio de ti y te renueva constantemente con su amor.
Saber esto es muy consolador y hace que vivamos contentos y en paz.
San Pablo nos exhorta a presentar nuestras necesidades al Padre y dejarlo todo en sus manos amorosas.Ser conscientes de esto nos ayuda a vivir esperanzados y confiados
Y en el evangelio vemos que Jesús aconseja a los que le pregun » ver comentario
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José Manuel
José Manuel

el 16/12/18
Encontrarse con el Señor del Adviento.

Este domingo Tercero de Adviento nos envuelve en el proceso de las condiciones de la verdadera alegría. El Adviento tiene mucha razón al proclamar este mensaje que es más necesario que nunca. Bajemos de todos los pedestales y de todas las petulancias para reconocer el valor de nuestros límites.

En el fondo, es una cosa bien concreta: dejemos de vivir por encima de nuestras posibilidades, porque así no es posible la verdadera alegría.
Encontrarse con el Señor del Adviento, debe ser una liberación en todos los órdenes.

Por tanto, el hombre, y más el hombre de hoy, debe tomarse en serio la alegría, como se toma en serio a sí mismo. El hombre sin alegría no es humano; y la persona que no es humana, no es persona.

Si de veras » ver comentario
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Enrique Calero
Enrique Calero

el 16/12/18
La primera y la segunda lectura..nos invita a que con alegría que brota de un corazón sano y comprometido con Dios preparemos el recibimiento al Niño Jesús y la mejor manera es actuando con verdadero e infinito amor hacia los demás .. compartiendo con el que menos tiene.. seguro estoy de que quién practica la Caridad sin esperar a cambio nada ya tiene luz verde para entrar en el Reino de Dios... siempre he de recalcar que no esperemos sólo el mes de diciembre para realizar actos humanitarios..no hermanos todo el tiempo debemos estar en la medida de nuestras posibilidades prestos a ayudar espiritual y materialmente a los más necesitados... Cuanto influye en nuestra vida el que nos bauticen con el Espíritu Santo como dijo Juan el Bautista y es que ese Amor..esa fuerza espiritual que » ver comentario
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Alix Z
Alix Z

el 16/12/18
Gracias Padre amado, por permitirme vivir esta época en tu camino, perdoneme por no haberte puesto a ti como lo más importante de mi vida, hoy pago por ese error, Padre de amor, lléname de esa alegría que nos anuncias, anciosa te ofrezco mi vida y mis pensamientos, te pido que mis dolores sentimentales desaparezcan, te suplico que mi hogar se reconstruya en ti, que mi esposo quién hoy está viviendo distante y con otra persona, reconozca su equivocación, obra en nuestras vidas, no permitas que el enemigo se apodere de sus pensamientos y sentimientos. Muéstranos el camino a ti. Amén.
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Ismael Recinos
Ismael Recinos

el 16/12/18
Ven señor, no tardes para que la llama que tu un día encendiste en mi vida no se apague, y pueda cambiar muchas cosas que a veces no me dejan caminar y seguirte, Jesus de mi Consuelo por favor no tardes y limpia la basura de mi corazón, para ser digno de tí, amen
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José Manuel
José Manuel

el 16/12/18
Comentario: al Santo Evangelio de hoy, 16/12/2018

Juan no sólo habló en su tiempo anunciando al Señor a los fariseos diciendo: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos, sino que todavía hoy grita en nosotros, con su voz potente que hace temblar el desierto de nuestros pecados.

Su voz resuena todavía hoy, diciendo. Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos Nos pide que preparemos la venida del Señor construyendo un camino con la pureza de nuestra fe.

El Señor no recorre los caminos de la tierra sino que penetra en el secreto del corazón. Si este camino es rugoso en sus costumbres, duro en nuestra brutalidad, sucio en nuestra conducta, nos pide que lo limpiemos, lo allanemos, lo nivelemos.

Así el Señor, cuando venga, en lugar de tropezar, encont » ver comentario
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Miguel Angel
Miguel Angel

el 16/12/18
Ven, Señor, no tardes, se tu el centro de mi vida, no soy digno de recibirte, Señor, perdón, perdoname tu ya sabes Señor el mal que e cometido, perdoname quiero recibirte, perdoname, perdón Señor. Ven Señor a mi vida, VEN SEÑOR NO TARDES, VEN PRONTO SEÑOR, AMEN.
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