Comentario al Evangelio del

Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf

SACERDOCIO BAUTISMAL


 

   

     La fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, es «reciente» en nuestro calendario litúrgico. En España se celebró por primera vez el 6 de junio de 1974. No todos los países la celebran, y las fechas para celebrarlo tampoco coinciden. El trasfondo de la fiesta (con muchas resonancias al Jueves Santo) es el ministerio sacerdotal, una Jornada por la santificación de los sacerdotes.

      Sin embargo, en la sensibilidad eclesial de hoy día, hay una fuerte llamada al compromiso de todos en la evangelización, y especialmente de los laicos. Por ejemplo, el video-mensaje del Papa para este mes de mayo:

“Los laicos están en primera línea de la vida de la Iglesia. Necesitamos su testimonio sobre la verdad del Evangelio y su ejemplo al expresar su fe con la práctica de la solidaridad. Demos gracias por los laicos que arriesgan, que no tienen miedo y que ofrecen razones de esperanza a los más pobres, a los excluidos, los marginados.

Pidamos juntos este mes para que los fieles laicos cumplan su misión específica, la misión que han recibido en el bautismo, poniendo su creatividad al servicio de los desafíos del mundo actual.

     Por eso me parece que es conveniente poner el acento en algo de lo que se habla poco, y de lo que se desprenden muchas consecuencias para la pastoral de la Iglesia e incluso parala teología: el SACERDOCIO COMÚN DE LOS FIELES (de todos), aunque algunos (muy pocos) sean llamados al ministerio sacerdotal sacramental (los presbíteros). Así está fiesta tendrá una dimensión mucho más universal, más inclusiva, más de todos.

     Todos los cristianos, por el hecho de estar bautizados, gozan y participan de la consagración sacerdotal de Cristo, tal como nos dice el Ritual del Bautismo:

Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo,

que te ha liberado del pecado y dado nueva vida

por el agua y el Espíritu Santo,

te consagre con el crisma de la salvación

para que entres a formar parte de su pueblo

y seas para siempre miembro de Cristo,

sacerdote, profeta y rey. (Del Ritual del Bautismo)

     Jesús fue un laico. Así nos lo presentan los evangelios. No formó parte de la casta sacerdotal, con la que, por otra parte, chocó directamente; tanto, que ella misma le condenó a muerte. Cierto que acudió en diversas ocasiones al Templo de Jerusalem, lugar de culto por excelencia, con la mediación de los «sacerdotes». Pero no estaba de acuerdo con el culto y los sacrificios que allí se llevaban a cabo. Dios quiere «misericordia y no sacrificios». Y también «habéis convertido la casa de mi Padre en una cueva de ladrones».

     En su bello diálogo junto al pozo de Sicar, con la samaritana, anuncia que llegará la «hora» en que los que den «culto auténtico al Padre», lo harán "en espíritu y verdad". Precisamente, cuando llegó su «hora» en la cruz, el velo del templo (símbolo de su sacralidad y de la Alianza con el culto que conllevaba) se rasgó en dos, es decir, perdió su sentido. Algo nuevo quedaba estrenado, con la vida y muerte de Jesús: un nuevo modo de relacionarse con Dios y darle culto. No en los templos, sino con la vida. 

     ¿Por qué hablamos entonces de Jesús como Sumo y Eterno Sacerdote? La Carta a los Hebreos, tratando de responder a los que añoraban las viejas ceremonias judías, y el culto sacerdotal del templo en el que todos los judíos habían sido educados, nos presenta a Jesús como un Nuevo Sacerdote.  Sin pretender decirlo todo aquí, resaltemos algunos aspectos de este nuevo sacerdocio en el que todos participamos (aunque lo hagamos de distintas maneras, según nuestra vocación y estado de vida).

- Jesús hizo de su existencia una continua ofrenda, un permanente acto de culto al Padre. De manera que al estar pendiente de hacer en todo momento la voluntad del Padre, y de hacer en todo presente a Dios Padre, la vida cotidiana la convierte en espacio sagrado y en lugar de encuentro con Dios.

     Así pues, cuando acogemos a un hermano, le escuchamos, le ayudamos, le amamos... cuando luchamos por la justicia, cuando hacemos bien nuestro trabajo, cuando creamos fraternidad, cuando liberamos a alguien de sus demonios, cuando oramos por otros... estamos dando culto a Dios, estamos siendo sacerdotes. Como dice el Salmo 39: Tú no quieres sacrificios ni ofrendas...  no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: “Aquí estoy... para hacer tu voluntad”. De eso se trata: de hacer su voluntad. Como Cristo en toda su vida y en su muerte, ofreciéndose: «En tus manos encomiendo mi espíritu»

- Jesús, desde su Bautismo en el Jordán, fue un «consagrado por el Espíritu», de modo que cada una de sus palabras, opciones, gestos y actitudes se convierten en transparencia y revelación del Padre. También los bautizados somos templos del Espíritu, somos sagrados, pertenecemos a Dios que nos ha elegido y nos envía. Y esto significa que continuamente podemos y debemos hacer presente a Dios en medio de todas nuestras cosas, consagrando el mundo, haciendo posible que se abra paso el bien, sobre todo allí donde hay más marginación, sufrimiento e injusticia.

Inspirado por el único Espíritu, todo el Pueblo de Dios participa de las funciones de Jesucristo, "Sacerdote, Rey  y Profeta", y tiene las responsabilidades de misión y servicio que se derivan de ellas (cf. CCC, 783-786). ¿Qué significa participar en el sacerdocio real y profético de Cristo? Significa hacer de sí mismo una oferta agradable a Dios (cf. Rm 12,1), dando testimonio a través de una vida de fe y de caridad (cf. Lumen Gentium, 12), poniéndola al servicio de los demás, siguiendo el ejemplo del Señor Jesús (ver Mt 20: 25-28; Jn 13: 13-17).

Papa Francisco, Mayo ‘18

- En la última noche con sus discípulos, Jesús hizo un Gesto que resumía toda su vida y daba sentido a su muerte: Una vida entregada, amante, servidora, agradecida, reconciliadora, fraternal, sacrificada, continuamente pendiente de lo que el Padre le pedía... y encomendó a sus discípulos que le tomaran el relevo, que vivieran y entregaran su vida como él, que hicieran «aquello mismo» en memoria suya, en su nombre.  De modo que estamos llamados a convertir nuestra vida en una continua celebración eucarística... que haga posible que, cuando nos reunamos en su nombre, el partir el pan sea expresión de que continuamente nos partimos, compartimos, repartimos y entregamos a los hermanos. Cada uno desde su situación existencial, desde su propia vocación y opción de vida, desde su propio ministerio y compromiso comunitario. 

Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf 

Comentarios
Gregorio
Gregorio

el 24/5/18
El comentario de hoy de D. Enrique Martinez de la Lama, es para que lo leamos con detenimiento y profundicemos en lo que nos dice en el último párrafo: “De modo que estamos llamados a convertir nuestra vida en una continua celebración eucarística... que haga posible que, cuando nos reunamos en su nombre, el partir el pan sea expresión de que continuamente nos partimos, compartimos, repartimos y entregamos a los hermanos. Cada uno desde su situación existencial, desde su propia vocación y opción de vida, desde su propio ministerio y compromiso comunitario. “
“Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil”. En los momentos que estamos viviendo todos los cristianos, perseguidos, insultados e incluso en algunos lugares del » ver comentario
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Miguel Angel
Miguel Angel

el 24/5/18
Himno a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. Cantan tu Gloria, Cristo Sacerdote, los Cielos y la Tierra: a ti que por amor te hiciste hombre y al Padre como víctima te ofrendas. Tu sacrificio nos abrió las puertas, de par en par, del Cielo; ante el Trono de Dios, es elocuente tu holocausto en la Cruz y tu silencio. Todos los sacrificios de los hombres quedaron abolidos: Todos eran figuras que anunciaban al Sacerdote Eterno, Jesucristo. No te basta el morir, que quieres darnos alimento de Vida: quedarte con nosotros y ofrecerte sobre el altar: hacerte Eucaristía. Clavado en la Cruz nos miras, te miramos, crece el Amor, la entrega. Al Padre, en el Espíritu, contigo, eleva nuestro canto y nuestra ofrenda. AMEN.
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Fabiola Baldeon
Fabiola Baldeon

el 24/5/18
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Tu Palabra de hoy día, alienta mi Espíritu, sólo tú tienes Palabras de vida Eterna, sólo tú Señor hablas con la verdad y la verdad nos hará libres.
Gracias Señor, porque entiendo que nada es mío, todo viene de Ti y todo es tuyo, soy administradora de todo lo que me prestas, aún mi vida es tuya Señor! Permite Señor que comparta lo poco o mucho que me has dado, con el que necesita, que nada guarde para que no entre la polilla, Señor Jesus: tú quieres que seamos Santos y Misericordiosos como el Padre Dios; concédeme la Gracia de evitar todo pecado y optar siempre por el bien. Amén
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José Manuel
José Manuel

el 24/5/18
Reza el Santo Rosario cada dia, a la Virgen Maria.
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BlancaAranguren
BlancaAranguren

el 24/5/18
Buen día:

Con todo el respeto que ustedes se merecen, y teniendo en cuenta que el Hijo de Dios, quien se hizo hombre, que tiene las dos naturalezas Divina y humana, que siempre será Dios, porque es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, que ustedes escriban "Jesús fue un laico", ¿Por favor? Si se hizo hombre fue por amor, para redimirnos, por nuestra salvación, pero siempre se le debe tratar en todo escrito y en toda expresión verbal acerca de Él como Dios Hijo; decir otra cosa que no destaque esa dignidad divina de Hijo de Dios, es un irrespeto al Señor. Por favor, ¿a quién están confiando estos escritos? !A Dios lo que es de Dios!!!!!
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Felipe
Felipe

el 24/5/18
Querido amigo, decir que Jesucristo no es sacerdote o no fue, me parece que no es una expresión acertada.
Jesucristo celebró la Nueva Alianza, el nuevo culto a Dios, instituyo la eucaristía, el nuevo sacerdocio sin Él nosotros no seríamos sacerdotes. Así que si Jesucristo no fue sacerdote, el Sagrario, el nuevo templo de Dios, el nuevo culto, la Iglesia, el cristianismo sin la Nueva Alianza todo se quedaría muy cojo.
Muchas gracias por tu atención y valoremos el sacerdocio de Cristo, su vida, su consagración, el culto de la entrega de la vida, de ofrecer la vida con ÉL , ofrendas mucho más perfectas que las de los animales, ofrecer el corazón...
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Yadira Melendez
Yadira Melendez

el 24/5/18
Recemos el Rosario a la Virgen María,ella viene al auxilio de todos los creyentes de corazón...
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antoniomirko
antoniomirko

el 24/5/18
Ninguna nación consagró a Jesús como rey, ninguna orden lo consagró como sacerdote, y su propio pueblo no lo aceptó como profeta. Pero El dijo: "mi reino no es de este mundo".
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P Rediberto
P Rediberto

el 24/5/18
En España puede haber mucha resonancia de lo que sea, no es bueno dejarse llevar por las modas, pero hoy el énfasis era sobre el sacerdocio ministerial. Buenos días y saludo desde Peru
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Mercede S
Mercede S

el 24/5/18
Dios es vida en abundancia que nos llena de amor bu esperanza y dio su vida por nosotros y fue Bsutizado con Espíritu Santo y estar siempre en oración como él nos enseñó para no caer en tentación y bendito y alabado sea mi señor hoy mañana y siempre que Dios y que Dios derrame su espíritu entre nosotros y bendiciones para todos
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Merwing
Merwing

el 24/5/18
Jesús hizo un Gesto que resumía toda su vida y daba sentido a su muerte: Una vida entregada, amante, servidora, agradecida, reconciliadora, fraternal, sacrificada, continuamente pendiente de lo que el Padre le pedía... y encomendó a sus discípulos que le tomaran el relevo, que vivieran y entregaran su vida como él, que hicieran «aquello mismo» en memoria suya, en su nombre. Nosotros como hijos del Señor debemos de aceptar muchas cosas para ser entregados totalmente y no quejarnos sino ayudar y dar la mano a nuestro hermano y darlo todo.
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LUIS HERNANDO
LUIS HERNANDO

el 24/5/18
Hoy el libro del Génisis, nos relata una historia de mucha fe, este relato nos cuenta el temor y la obediencia que nuestro patriarca Abraham le tenía a nuestro padre Dios, y nos enseña que, aquel que cree en él, y confía en el él, él nunca nos falla, nunca nos olvida y siempre estará pendiente de todos nuestros problemas, con esta fe que tuvo nuestro antepasado en intentar sacrificar a su único hijo es éste monte, le dio la confía para que fuera un gran hombre y desde entonces aquel patriarca fue escogido y ungido por nuestro padre Dios, lo lleno de esperanza y de mucha misericordia, y le dijo esto «Juro por mí mismo, oráculo del Señor: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré a tus descendientes como » ver comentario
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Aurea Bueno
Aurea Bueno

el 24/5/18
Gracias Jesús por tu amor, aunque tuvistes que pasar tanto dolor aceptastes la voluntad del Padre inmolándote por nosotros pecadores, nos dejas tu ejemplo y también entendemos que tenemos una misión que cumplir como bautizados y es la llevar tu mensaje por todo donde estemos, así como hacer todo el bien posible a nuestros hermanos especialmente los más necesitados, siempre antes de iniciarbuna labor debemos orat con mucha humildad para pedir que tu espíritu Santo nos ilumine y podamos hacer una buena misión, la oración nos debe acompañar cada día como tu lo hacías, ayúdanos a seguir perseverando en nuestras comunidades, para hacer una buena evangelización , que siga con mucho amor el glorificar tu reino Señor.
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Elizabeth
Elizabeth

el 24/5/18
Que Propuesta tan grande y que compromiso tenemos en nuestra existencia como Laicos pero sobro todo como hijos de un excelente Padre que dio el todo por el todo. La pregunta es como le vamos a pagar a nuestro Padre, creo que nuestro deber es poner en practicar lo que ya llevamos por dentro el ser Sacerdotes, Profetas y Reyes con una transparencia real y verdadera. Que nuestro Amado Dios nos ayude para que podamos cumplir con este compromiso.
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Maria
Maria

el 25/5/18
Apreciado Enrique Martínez agradezco su excelente comentario, evangélico, fundamentado en la Escritura y avalado por palabras del Papa Francisco y el Ritual del Bautismo.

Me parece de una gran belleza cómo nos descubre que Jesucristo es Sumo y Eterno Sacerdote y por amor , nosotros, pueblo de Dios , somos llamados por él a ese sacerdocio ,convirtiendo nuestra vida en una continua celebración Eucarística.

Valoro profundamente la buena formación de estos sacerdotes de ciudadredonda y agradezco vivan el presente; nos acerquen al Señor y nos den herramientas para ser cristianos hoy y hacer presente a Dios en nuestra vida.
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