Comentario al Evangelio del

Fernando Prado, cmf

Queridos amigos,

Jesús no quiere que los suyos anden como perdidos o desorientados, abandonados a un fatal destino o, lo que es peor, alejados de Dios. Él nos quiere unidos y seguros, firmes en la fe y en la confianza en Dios. No quiere dejar que ninguno de los suyos se pierda de su mano, ni mucho menos que caigamos en manos del príncipe del mal o la mentira. Así se lo pide al Padre en esta oración que le dirige.

Jesús ama a los suyos y por eso les desea todo bien. Al igual que Pablo dice a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso que les confía a Dios y a su palabra, así nos dice a nosotros, que somos los suyos, que nos confía a las manos de aquel a quien tan bien conoce.

Te propongo, querido amigo o amiga que recuerdes y refresques hoy la experiencia de saberte en manos de la bondad de Dios. Que recuerdes que Dios es el Dios de la promesa y la Alianza, el dios siempre fiel. Él nos ha prometido no dejarnos nunca de su mano, estar siempre con nosotros hasta el fin de los tiempos. La confianza en esa verdad es lo que marca la diferencia entre quien es creyente y quien no lo es, entre quien quizá no sepa hacia dónde camina y quien sabe cuál es el sentido y la dirección por la que ha de guiarse. Te invito, en definitiva, a que hagas un ejercicio de entrega y te abandones en las manos de esa bondad salvadora y sanadora del Padre.

Te deseo un buen día,
Fernando Prado, cmf.

Comentarios
Ver 28 Comentarios
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.