Comentario al Evangelio del

Carlos M.

Queridos amigos:

Testimonio y persecución. Dos claves para este día. Dos claves para la vida. ¿Cómo se articulan? Persecución a causa del testimonio. Testimonio en la persecución.

El testimonio de Lidia. Una mujer que ya se reunía con otras mujeres para orar antes de que llegara Pablo y que creía en el Dios verdadero. Con ella se bautizan todos los suyos, con la fuerza que tienen todas las madres de ser sembradoras de vida, aglutinadoras de familia. No importan las dificultades que a partir de ahora puedan sobrevenir. La prueba de fe es la aceptación de la hospitalidad. Compartir la mesa y el techo. "Y nos obligó a aceptar". Bueno, parece que Lidia les ayudó a decidir. ¿No os recuerda a tantas madres deshechas en atenciones, a tanto corazón hospitalario entregado al máximo? ¿Acaso hay testimonio mejor?

Quizá sí. El testimonio en medio de la persecución. Como los primeros cristianos, como tantos cristianos. "Llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte, pensará que da culto a Dios". Cuando leo esta frase cuánto dolor se me condensa en el corazón. Qué miedo me da cuando el otro día aparecía una fotografía de Le Pen con un crucifijo en la mano o echando un discurso junto al monumento de Juana de Arco. Uno se estremece cada vez que ve manipular los símbolos religiosos en favor de intereses políticos, económicos, militares. Pienso en los muchos que a lo largo de la historia creyeron que al enarbolar la espada, el fusil, el tanque o la bomba en su pecho estaban dando culto y gloria a Dios. ¡Qué equivocados! La gloria del Dios es que el hombre viva. Pero la frase de san Ireneo no se queda ahí, sino que continúa: vita hominis visio Dei. La vida del hombre es la visión de Dios. Y quien ve al Hijo, ve al Padre. Miremos a Jesús. Aún en medio de la persecución. Ése será nuestro mejor testimonio.

Vuestro amigo.
Carlos M.

Comentarios
Ver 6 Comentarios
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.