Comentario al Evangelio del

Pablo Largo, cmf

Queridos amigos:

Hoy se nos narra que los discípulos, en medio de la noche y a punto de zozobrar, se espantan de Jesús al confundirlo con un fantasma.

Una de las jugadas maestras que gana y una de las bromas pesadas que gasta el miedo es ésta: deforma nuestra percepción de la realidad, incluso de la mejor realidad. Proyectamos sobre el "objeto intencional" (perdonad la expresión) nuestros peores sueños. ¿Cómo vencer esta emoción negativa? Contraria contrariis curantur: aprender o reaprender a ver las cosas en su objetividad. Así es como actúa Jesús con su "Ánimo. Soy yo". Sólo con voluntad de objetividad nos zafamos de ese poder negativo que tiene aherrojadas nuestras posibilidades vitales y merma nuestro servicio a la vida.

Se dice que el miedo es libre. No estoy seguro de adivinar qué significado verdadero se puede esconder bajo tales palabras. Quizá se quiera insinuar que nadie tiene derecho a decir a otro: "¡le prohíbo sentir miedo!". Bastante problemas tiene uno con el miedo para que le vengan encima con órdenes impertinentes que evocan su mal y lo exacerban.

La salvación es un proceso de liberación, tanto de malos poderes interiores como de fuerzas negativas exteriores. Dios nos concede que "libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad". Y los mártires no tenían ese particular apego a la vida que cursa indefectiblemente con el miedo a la muerte. Habían aprendido la rara sabiduría de amar la vida y a la vez renunciar a ella por un amor más grande.

Descartes, el filósofo que promovió una ciencia más empírica y eficaz, pensaba que con el tiempo se llegaría a superar la vejez e incluso la muerte. Sin embargo, creía haber aprendido algo mejor: a no temer a la muerte. No es él nuestro gran maestro, sino los mártires, y más aún Jesús, que conoció el pavor mortal, pero también "soportó la cruz sin miedo a la ignominia" (Heb 12,2).

Vuestro amigo:
Pablo

Comentarios
Ver 6 Comentarios
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.