Comentario al Evangelio del

P. Bonifacio Fernández, cmf

 

El estilo concreto de los misioneros itinerantes nos viene descrito en este texto según las costumbres del tiempo; Jesús recalca, en esta instrucción, actitudes fundamentales pero expresadas en comportamientos concretos.
 
Una primera actitud es la gratuidad: lo habéis recibido gratis, dadlo gratis. Tras esta indicación está la experiencia de la gracia recibida, del regalo del reino liberador dado por Dios a través de las manos, de los pies, de la mente y del corazón de Jesús. Recalca el texto la idea de gratuidad en los misioneros itinerantes. Nada de ostentación ni codicia. El misionero de los tiempos apostólicos no admite remuneración por su misión evangelizadora. Dedica su vida a dar testimonio de la gracia que se le ha dado.
 
La segunda actitud que se inculca a los misioneros es la confianza en el Padre y en los hermanos de las comunidades. No necesitan llevar alforja ni maleta; la sobriedad y la sencillez han de ser características del equipo misionero. El Padre los alimentará y los vestirá como alimenta a los pájaros de cielo y como viste a los lirios del campo.
 
A estas actitudes de los misioneros itinerantes corresponde por parte de las comunidades la actitud de la hospitalidad. Esa es la forma de ser misioneros de muchos miembros de la comunidad: ser hospitalarios con los misioneros itinerantes del evangelio. Ello implica darles acogida, alimentarlos, protegerlos. En cuanto a las instrucciones de Jesús para el alojamiento es significativo que recomiende: “quedaos en su casa hasta que os vayáis”.

Tal vez detrás de esta indicación está la experiencia de que el cambio de casa era motivo de envidias, de comparaciones y rivalidades.
Comentarios
Ver 7 Comentarios
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.